Especialista alerta que el adelgazamiento gradual y síntomas leves pueden esconder alopecias cicatriciales
La dermatóloga Rossy Núñez advirtió que no todos los problemas capilares se manifiestan con caída abundante, sino que el adelgazamiento progresivo y síntomas como picazón o ardor pueden ser las primeras señales de alopecias que requieren atención especializada, según declaraciones difundidas este 24 de octubre de 2026.
La doctora Rossy Núñez, sub-especializada en cirugía dermatológica y tricología, explicó que alteraciones de la función tiroidea, deficiencias nutricionales —especialmente de hierro, zinc y proteínas—, enfermedades autoinmunes, procesos inflamatorios del cuero cabelludo, dietas restrictivas y determinados medicamentos pueden desencadenar la caída del cabello. A ello se suman los cambios hormonales del posparto y la menopausia.
«No todas las alopecias producen una caída abundante», subrayó Núñez. En algunos casos, el principal signo es un adelgazamiento progresivo que reduce la densidad del cabello, una raya central cada vez más ancha o una disminución del volumen de la cola de caballo, manifestaciones que suelen pasar desapercibidas para quien las padece.
La especialista identificó las alopecias cicatriciales, como la alopecia frontal fibrosante y el liquen plano pilar, como condiciones que pueden comenzar con síntomas aparentemente insignificantes —picazón, ardor, enrojecimiento o pequeñas áreas de pérdida de densidad— y que requieren atención temprana. También mencionó la alopecia androgenética femenina, que muchas veces se presenta con adelgazamiento gradual en lugar de caída masiva.
Núñez explicó que los andrógenos, particularmente la dihidrotestosterona (DHT), pueden provocar la miniaturización progresiva de los folículos en personas genéticamente predispuestas, y que en las mujeres ciertas alteraciones endocrinas y metabólicas, así como los cambios hormonales de la menopausia, contribuyen a la pérdida de densidad. Respecto al hierro, aclaró que su deficiencia, especialmente con anemia, puede asociarse a caída difusa, pero no toda caída se debe a niveles bajos de ferritina y la suplementación debe indicarse tras una evaluación individualizada. Aunque perder entre 50 y 100 cabellos al día se considera habitual, la cantidad varía según las características individuales.










