Bronnie Ware comparte en su libro cinco lamentos que más hacen las personas en la etapa final de sus vidas.
IStock ¿Te atreverías a escribir tu propio obituario? Lo escribí y me di cuenta de que horas antes de morir no quisiera arrepentirme por no haber hecho aquello que, siendo valioso, solo sea lectura para hablar de mí.
En su libro ‘ De qué te arrepentirás antes de morir ’, la enfermera australiana Bronnie Ware, comparte cinco lamentos que más hacen las personas en la etapa final de sus vidas: Vivir para uno mismo: nos confronta con todo lo que adoramos en la sociedad moderna, desde convertirnos en modelos no pagados que muestran visible el diseñador de su ropa o que exhiben intimidades que son valiosos tesoros para resguardar.
Es un lamento por haber vivido para complacer a los demás.
No trabajar tanto: ¿cómo así?, dirían muchos, el trabajo dignifica al que lo realiza.
Sí, nos hace dignos, respetables, nos da riquezas, y en ocasiones nos desborda, caemos en el “bornout” y se queman nuestra familia, nuestra vida y nada se va con nosotros.
Expresar lo que se siente: ¡Ayyy! cuanto sufre nuestro cuerpo guardando aquello que no nos atrevimos a decir, a llorar, a sentir.
“Almacena” todo lo que acumulamos en nuestra vida, muchas veces provocando una enfermedad autoinmune, el cáncer devastador o la depresión, sólo por callar un “no voy a poder”, “no me interesa”, “no tomaste en cuenta mi opinión”.
Mantener a los amigos: cuántos amigos has perdido por solo haber estado ocupado, tener llena tu agenda o el simple el desgane para acompañar a otros en momentos difíciles o silenciarte sin decir me alegro por ti.
Cuando pasan, pesan y pisan los años nos encontramos en la más difícil soledad, la que no elegimos, la que no nos consuela, la que hace más largo cada día.
Permitirse ser feliz: ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío? Nuestra respuesta puede venir desde la tiranía de la felicidad, falseada en una foto en redes, o de disfrutar igual lo pequeño como lo grande, lo absurdo o lo lógico.
Alegra tu corazón, para que en tu hora final digas como Lord Palmerston: “¿Morir, doctor?, ¡es lo último que haré! Porque si me piensas, estoy allí”.
Tienes derecho a negar la muerte, una acción casi universal.
Rechazar hablar de una compañera de vida que no mencionarla no la acerca o como dice Woody Allen: “ No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda ”.
Si gozas de vitalidad, o estás viviendo un reto de salud, anímate a escribir tu obituario y a descubrir de qué no quieres arrepentirte el último momento de tu vida.
Jocelyn Quezada Tags relacionados LAS MÁS RECIENTES souvenires yailin la más viral combustibles.











