
El cambio climático y la falta de infraestructura agravan emergencias urbanas en República Dominicana
Las intensas lluvias registradas este viernes en Azua, que en solo dos horas inundaron barrios y dejaron incomunicado al distrito de Las Lomas, ponen de relieve la vulnerabilidad del país ante eventos climáticos extremos y la urgencia de invertir en infraestructura de drenaje pluvial.
Las precipitaciones comenzaron alrededor de las 5:00 de la tarde y en cuestión de minutos provocaron inundaciones en numerosos sectores de la ciudad de Azua. Calles completamente anegadas, viviendas y establecimientos comerciales afectados, y el distrito municipal de Las Lomas incomunicado por la crecida del río del mismo nombre, son el saldo inmediato de un aguacero que duró aproximadamente dos horas.
Entre los sectores más golpeados figuran La Bombita y Los Muritos, en las proximidades de la carretera Mella, a la salida de Azua hacia San Juan de la Maguana, donde numerosas calles quedaron cubiertas por las aguas. Las inundaciones también alcanzaron el centro de la ciudad, particularmente la intersección de la calle 30 de Marzo con la avenida Duarte. El desbordamiento afectó viviendas, centros educativos, establecimientos comerciales y otros locales, dejando al descubierto las fallas del sistema de drenaje pluvial.
La obstrucción de los imbornales es señalada como uno de los factores que agravan la situación, pues impide el desagüe de las aguas pluviales y provoca que grandes cantidades se acumulen en calles y avenidas, penetrando en viviendas y afectando la actividad comercial. Este patrón se repite cada vez que se registran lluvias intensas, lo que evidencia la necesidad de políticas públicas de mantenimiento y ampliación de la red de alcantarillado.
El caso de Las Lomas es particularmente crítico: sus aproximadamente 7,800 habitantes deben atravesar el río para entrar o salir de la comunidad, ya que este se encuentra en su principal vía de acceso. La crecida interrumpió el tránsito e impidió la circulación habitual de vehículos y personas hacia otros puntos de la provincia, dejando a la población en una situación de aislamiento que se repite con cada temporal.









