El cantante boricua se suma a la colección del emblemático recinto madrileño con una pieza de notable fidelidad
El Museo de Cera de Madrid develó este jueves la efigie consagrada a Bad Bunny, una recreación que reproduce minuciosamente todos los tatuajes del intérprete y lo sitúa en una ambientación que evoca los paisajes y colores del Caribe. La presentación coincide estratégicamente con la inminente primera actuación del artista en suelo madrileño, programada para el sábado próximo.
Vestido con zapatillas deportivas, pantalón de tonalidad arena y una camisa abierta casi hasta la cintura, complementada con gafas oscuras, el retrato tridimensional busca plasmar tanto la apariencia física como la energía escénica del músico. El conjunto se inspira en la estética que ha caracterizado su etapa creativa más reciente y reproduce hasta el último accesorio que el puertorriqueño suele portar sobre los escenarios.
El responsable escultórico del proyecto confesó que uno de los mayores desafíos consistió en capturar el gesto del chasquido de dedos, un ademán icónico del artista, intentando trasladar al formato estático la sensación de movimiento que despliega durante sus presentaciones en vivo. El equipo artístico, según detalló el centro en un comunicado, dedicó especial atención al rostro, la expresión, la postura corporal y cada complemento para alcanzar un realismo convincente que hiciera justicia a la personalidad del cantante.
La inclusión de Bad Bunny en la galería madrileña confirma el impacto global del reguetonero, quien ha trascendido las fronteras musicales para convertirse en un referente cultural, icono de la moda y figura central del entretenimiento en lengua española. Su efigie compartirá sala con otras celebridades internacionales que integran la colección permanente de una de las instituciones museísticas más visitadas de la capital española.










