Una explosión ofensiva de proporciones mayúsculas protagonizaron los Dodgers de Los Ángeles la noche del martes, al masacrar 15-6 a los Rockies de Colorado en un partido donde los maderos californianos tronaron sin piedad desde el primer episodio y acumularon 17 imparables.
Mookie Betts lideró la arremetida con dos jonrones y cinco carreras empujadas, desquitándose de una sequía que lo tenía bateando para un escuálido promedio de .165. El estelar campocorto había sido bajado del segundo al cuarto puesto en el orden ofensivo por el mánager Dave Roberts, y la movida rindió frutos inmediatos con un bambinazo de dos carreras en el cierre del primer capítulo ante Kyle Freeland.
Festival de cuadrangulares
El puertorriqueño Kiké Hernández, en apenas su segunda aparición de la campaña tras recuperarse de una cirugía en el codo izquierdo, inauguró el tercer episodio con su primer estacazo del año. Minutos después, Andy Pages despachó el batazo más largo de la velada: 418 pies entre los jardines izquierdo y central, mientras que Will Smith también se sumó a la fiesta de vuelacercas en una noche donde Los Ángeles igualó su tope anotador de la temporada.
Susto con Ohtani
La única nota preocupante para los Dodgers fue la salida de Shohei Ohtani en el quinto capítulo, luego de que Freeland lo golpeara en la mano derecha con un pitcheo en la cuarta entrada. El astro japonés se fue de 2-0 con una carrera anotada y su estado será evaluado en las próximas horas.
Colorado maquilló el marcador en la novena entrada con cinco anotaciones y ocho hits frente al jugador de posición Miguel Rojas, quien tuvo que subir a la lomita ante la amplia ventaja. Eric Lauer se acreditó el triunfo en su estreno con la franquicia angelina.










