Un rescate heroico en medio de la tormenta que conmovió a Los Alcarrizos
La madrugada en que la lluvia desbordó el arroyo Lebrón, María Peralta Ortiz y su esposo Miguel Montaño vieron cómo su vivienda se transformaba en una trampa mortal. La corriente creció sin previo aviso y los arrastró en direcciones opuestas mientras un vecino intentaba auxiliarlos con una cuerda que terminó partiéndose en el instante decisivo.
Miguel alcanzó a sujetarse de unas ramas. María, exhausta y a punto de rendirse, gritó pidiendo socorro. Fue entonces cuando el mayor José Roberto Sánchez, del Cuerpo de Bomberos de Los Alcarrizos, llegó tras recibir la alerta del 9-1-1. Sin titubear, improvisó una silla suiza con cuerdas y descendió hasta donde la pareja luchaba contra el torrente, con visibilidad casi nula y terreno sumamente inestable.
Una maniobra precisa evitó que María se hundiera cuando ya no le quedaban fuerzas. Ambos fueron extraídos con vida tras una operación de alta tensión que puso a prueba la preparación del rescatista, padre de cinco hijos que percibe apenas 14,000 pesos mensuales como bombero.
Días después, al encontrarse frente a frente con su salvador, María rompió en llanto y solo acertó a decir: «Muchas gracias, nos salvaste la vida». El bombero, de 37 años, también lloró mientras se fundían en un abrazo que conmovió a los testigos. La comunidad de Brisas del Lebrón fue escenario de otras hazañas: vecinos rescataron a una veintena de niños, incluida una bebé de ocho meses, durante la emergencia.
Las autoridades competentes han manifestado su compromiso de dar seguimiento puntual a esta situación. Diversos sectores de la sociedad dominicana se mantienen atentos a los próximos anuncios oficiales, mientras la población espera que se tomen las medidas necesarias para garantizar el bienestar de todos los involucrados. El desarrollo de estos acontecimientos continuará siendo monitoreado de cerca en los próximos días.









