El cubano busca un hito histórico en MLB mientras valora la libertad y la familia
Houston. Yordan Álvarez, principal candidato al MVP de la Liga Americana, podría ser el primer ganador de la Triple Corona desde Miguel Cabrera en 2012. Sin embargo, su verdadero refugio es una autocaravana donde huye del ruido y se conecta con su familia.
El toletero cubano de los Astros de Houston, de 29 años, está teniendo una temporada histórica que lo coloca al borde de la Triple Corona, un logro que no se ve en el béisbol desde hace más de una década. Pero lejos del cajón de bateo, Álvarez prefiere la tranquilidad de conducir su autocaravana Grand Design, valorada en unos 230,000 dólares.
En una entrevista con Associated Press, Álvarez reveló que «la gente no me reconoce, y eso es bueno». «Creo que por eso me encanta este estilo de vida, porque puedo hacer lo que quiera y nadie me molesta», añadió. Su pasión por la pesca y la caza en campamentos remotos contrasta con la presión de los estadios llenos.
El año pasado, la familia de Álvarez viajó por Florida y vivió en la autocaravana durante los entrenamientos de primavera en West Palm Beach, aparcando en casa de un amigo junto al agua. Allí pescó un gran pargo que cocinó y disfrutó, mostrando una faceta sencilla que lo mantiene con los pies en la tierra.
El mánager de Houston, Joe Espada, atribuye la capacidad de Álvarez para manejar las exigencias de la MLB a su mentalidad familiar y su perspectiva de vida. «No me veo como una gran estrella», dijo Álvarez. «Simplemente intento ser normal y hacer cosas divertidas con mi familia». Su historia resuena más allá del béisbol, como una tendencia de figuras públicas que buscan autenticidad.












