El cubano lidera promedio, jonrones y empujadas; la métrica OPS gana protagonismo
Bordan Álvarez, de los Astros, está a las puertas de la Triple Corona en la Liga Americana, pero su dominio va más allá: lidera el OPS, una estadística que se ha vuelto clave en las negociaciones y evaluaciones modernas del béisbol.
La Triple Corona del bateo es un hito que no se logra desde 2012, cuando Miguel Cabrera lo consiguió. Ahora, Yordan Álvarez, oriundo de Las Tunas, Cuba, y designado de los Astros, lidera la Liga Americana en promedio (.316), jonrones (37) y empujadas (94). Pero su desempeño es tan sobresaliente que también encabeza el OPS con 1.035, una métrica que combina embasarse y slugging.
El OPS, popularizado por Pete Palmer en 1978 y difundido en su libro ‘El Juego Oculto del Béisbol’, se ha convertido en una herramienta esencial para medir el impacto ofensivo. En la actualidad, equipos y peloteros lo usan en negociaciones de contratos y extensiones, ya que refleja tanto disciplina como poder. Un OPS superior a.900 es territorio de superestrellas, y superar 1.000 ya es de campañas históricas.
La posible hazaña de Álvarez no solo es relevante para los Astros, sino para el béisbol mundial. En 10 de las 14 Triple Coronas anteriores, el ganador también lideró el OPS, lo que refuerza la idea de que esta estadística es la ‘cuarta pata’ del dominio ofensivo. Para los dominicanos, la batalla con Junior Caminero, de Tampa Bay, añade un ingrediente especial, pues Caminero es quisqueyano y está empatado en jonrones.
Las proyecciones de FanGraphs indican que tanto Álvarez como Caminero terminarían con 42-43 jonrones, pero la frecuencia de jonrón del cubano (13.43 turnos) es mejor que la de Caminero (14.35). Además, en promedio, Chandler Simpson y Yandy Díaz, compañeros de Caminero, podrían superar a Álvarez. Con 21 partidos restantes para Houston y 23 para Tampa Bay, el cierre de temporada será emocionante y podría definir no solo la Triple Corona, sino también el liderato del OPS.











