La segunda vuelta brasileña concentra la atención regional y de la diáspora dominicana
A un día de la segunda vuelta presidencial en Brasil, el presidente Lula da Silva y el senador Flávio Bolsonaro realizaron masivos actos de cierre el sábado. Los sondeos de Datafolha y Quaest dan una ajustada ventaja de 51% a 49% para Bolsonaro sobre Lula.
El presidente de Brasil y candidato presidencial, Luiz Inácio Lula da Silva, del Partido de los Trabajadores (PT), y su rival Flávio Bolsonaro movilizaron el sábado a decenas de miles de simpatizantes en Brasil, antes de la batalla final del domingo en las urnas. Lula, de casi 81 años, sostuvo un ejemplar de la Constitución y ondeó la bandera brasileña en un mitin en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, el 24 de octubre de 2026.
En su discurso, Lula afirmó: «El pueblo tiene que elegir entre alguien que besa la bandera nacional o alguien que besa la bandera estadounidense. Es un asunto de soberanía: no permitiremos que Brasil sea el patio trasero de nadie». Tras Copacabana, el mandatario continuó con un baño de masas en la avenida Paulista de Sao Paulo. El empleado de hotel Nícolas da Silva, de 25 años, reconoció a la que el esfuerzo para remontar «está siendo muy pesado», pero «no hay cómo descansar».
Flávio Bolsonaro, de 45 años, encabezó actos en Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, donde familias y motociclistas llenaron la Praça da Liberdade. «El partido hoy en el poder quiere dejar a la gente dependiente del Estado. Nosotros valoramos la libertad», dijo a la el empresario Ebert Dorigo. Luego se trasladó a Barra da Tijuca, Río, para visitar la casa donde su padre se recuperó tras ser apuñalado en la campaña de 2018.
Los sondeos de Datafolha y Quaest publicados el sábado mostraron 51% de intención de voto para Bolsonaro frente a 49% para Lula. La derecha busca consagrar el triunfo que el senador obtuvo en primera vuelta con 47% contra 45% de Lula, mientras la izquierda aspira a una remontada. Jair Bolsonaro, padre del candidato, fue condenado a 27 años de cárcel por intentar un golpe de Estado tras perder ante Lula en 2022.











