Mentalidad ofensiva desde el bullpen
El cuerpo de relevistas de la escuadra dominicana tiene una filosofía clara para este Clásico Mundial de Béisbol 2026: salir a atacar sin contemplaciones y apoyarse en sus mejores lanzamientos.
Así lo expresó Huáscar Brazobán, serpentinero perteneciente a los Mets de Nueva York, quien subrayó que la confianza es el ingrediente fundamental de su desempeño en la lomita.
«Siempre subo confiado, tanto mi recta como mi sinker están llegando bien, y seguiré atacando a los bateadores rivales», declaró el lanzador oriundo de Villa Mella.
Un bullpen cohesionado desde el primer episodio
Brazobán, quien retiró en fila a los bateadores venezolanos el pasado miércoles, enfatizó que todos los integrantes del grupo de apagafuegos se preparan desde el inicio del encuentro para intervenir en cualquier situación.
«Nos estrechamos desde el primer inning y en cuanto suena el teléfono estamos listos. Todos somos uno solo», afirmó el derecho, reflejando la hermandad que impera entre los lanzadores del relevo.
Alvarado resguarda un recuerdo imborrable
Por su parte, Elvis Alvarado se apuntó el primer salvamento del combinado nacional en este certamen, resolviendo una entrada complicada de tres outs en el noveno capítulo.
El cerrador heredó las bases congestionadas sin outs con ventaja de 7-3 y logró escapar del atolladero, pese a que él mismo cometió un error en un tiro hacia la intermedia.
«Es una sensación electrizante representar a República Dominicana. Recordaré ese juego por siempre y guardé la pelota en una vitrina», confesó Alvarado, quien recibió la instrucción de Manny Machado de conservar la esférica como recuerdo.
El valor del cuerpo técnico
Ambos relevistas coincidieron en destacar la labor de Wellington Cepeda, coach de pitcheo, y su asistente Joel Peralta, quienes constantemente los orientan durante los partidos.
«Ellos nos están instruyendo siempre, y eso marca una gran diferencia», señalaron los lanzadores, reconociendo el aporte táctico del staff en cada una de sus presentaciones.
El dirigente Albert Pujols ha decidido no señalar a un cerrador fijo, apostando por la profundidad y versatilidad de un relevo que ha respondido con creces en los momentos de mayor exigencia del torneo.










