Serie “Coleccionar memoria: filatelia desde cero” | Segunda entrega
Identificar un sello postal no consiste únicamente en reconocer la imagen que presenta. Dos piezas aparentemente iguales pueden diferenciarse por el papel, el dentado, la filigrana, el color, la goma, la técnica de impresión o una sobreimpresión.
Estas diferencias pueden indicar que se trata de emisiones, tiradas o variedades distintas. Por eso, antes de clasificar un sello o atribuirle algún valor, es necesario observarlo siguiendo un orden.
Colócalo sobre una superficie limpia, manipúlalo con pinzas filatélicas y examina las siguientes diez características.
1. País o territorio emisor
El primer paso es localizar el nombre del país o territorio responsable de la emisión. Puede aparecer en otro idioma, mediante una abreviatura o bajo una denominación histórica.

Si no reconoces el nombre, copia exactamente las letras visibles y compáralas con un catálogo o una guía de identificación de países.
Los cambios de nombre también ofrecen pistas cronológicas. Un sello de Ceilán, por ejemplo, pertenece al territorio que actualmente conocemos como Sri Lanka. Una sobreimpresión con un nuevo nombre puede señalar un cambio político, administrativo o postal.
Existe una excepción muy conocida: los sellos del Reino Unido no necesitan llevar impreso el nombre del país, pues generalmente se identifican por la imagen del monarca.
2. Valor facial y moneda
El valor facial es el importe postal para el cual fue emitido el sello. Observa el número y la unidad monetaria que lo acompaña.
Una modificación de tarifas, un cambio de moneda o la presencia de una sobreimpresión pueden ayudar a situar la pieza dentro de un periodo determinado.
No debe confundirse el valor facial con el valor filatélico. Un sello de denominación alta puede ser muy común, mientras que otro de valor facial bajo podría resultar escaso por su tirada, uso postal o estado de conservación.
3. Motivo y propósito de la emisión
Describe cuidadosamente lo que aparece en el diseño: una persona, un acontecimiento, un edificio, un animal, una obra artística, un paisaje o un símbolo.
Luego intenta establecer el propósito de la emisión.

Los sellos definitivos permanecen en circulación durante periodos prolongados y suelen cubrir distintas tarifas postales. Los conmemorativos recuerdan hechos, aniversarios, instituciones o personajes. También existen sellos de correo aéreo, oficiales, de beneficencia, de tasa o franqueo insuficiente y destinados a otros servicios postales.
Una misma imagen puede aparecer en varios valores o colores, por lo que el motivo no debe estudiarse de manera aislada.
4. Fecha de emisión
La fecha puede encontrarse impresa en el sello o deducirse del acontecimiento representado. Sin embargo, no debe asumirse que todo año visible corresponde a la fecha de emisión.
Podría tratarse del nacimiento o fallecimiento de una persona, la fundación de una institución, un aniversario o el periodo histórico recordado.
La fecha correcta debe confirmarse mediante un catálogo, boletín postal, decreto, ficha técnica o publicación oficial de la administración postal.
5. Diseño e inscripciones
Utiliza una lupa para leer las palabras y pequeños signos presentes en el sello. Busca el nombre del diseñador, grabador, fotógrafo o impresor, así como leyendas marginales, símbolos, iniciales y posibles errores ortográficos.
También debes observar el marco, el centrado, las dimensiones y la relación entre los colores.
Una diferencia aparentemente mínima puede identificar otra tirada, una variedad de plancha o una impresión distinta. En algunos casos, la ausencia, modificación o desplazamiento de una pequeña línea transforma la clasificación de la pieza.
6. Técnica de impresión
El relieve y la textura pueden ofrecer indicios sobre la técnica utilizada.

En la calcografía o grabado en hueco, la tinta puede dejar líneas ligeramente elevadas sobre el papel. La litografía y el offset suelen producir superficies más planas. El huecograbado permite apreciar tramas, puntos y gradaciones particulares.
También existen sellos impresos mediante tipografía y otros procedimientos, además de emisiones que combinan varias técnicas.
La observación permite formular una primera hipótesis, pero el procedimiento debe confirmarse en un catálogo o ficha oficial.
7. Papel y filigrana
Examina el grosor, tono y textura del papel. Algunas emisiones fueron impresas en papeles distintos, aunque mantuvieran el mismo diseño y valor facial.
También pueden contener filigranas o marcas al agua incorporadas durante la fabricación del papel. Estas se observan mediante iluminación adecuada, bandejas especializadas o dispositivos electrónicos.
Nunca utilices aceites, combustibles ni líquidos improvisados. Antes de aplicar cualquier producto, consulta el método recomendado para esa emisión.
Un mismo diseño impreso en papeles o filigranas diferentes puede recibir números de catálogo distintos.
8. Dentado
El dentado está formado por los pequeños dientes que rodean el sello y facilitan su separación de la hoja.
Se mide con un odontómetro. La cifra obtenida indica la cantidad de perforaciones contenidas en dos centímetros. Debe medirse primero el lado horizontal y luego el vertical.
Una descripción “12 × 14” significa que los lados horizontales y verticales presentan medidas diferentes.
Comprueba los cuatro bordes. Un sello puede haber sido redentado para eliminar un defecto o mejorar artificialmente su apariencia. También existen emisiones legítimas sin perforar o separadas mediante troquelado.
9. Goma y reverso
El reverso puede ofrecer tanta información como el anverso.
En un sello nuevo, observa si conserva la goma original y si presenta huellas de charnela, adherencias, manchas, dobleces o alteraciones. No intentes añadir goma ni retirar una charnela por la fuerza.
En un sello usado, busca restos de papel, adelgazamientos, dobleces, reparaciones o manchas. Algunas piezas poseen números de control, impresiones, marcas de propietario o señales que ayudan a documentar su procedencia.
Por esta razón, cuando se registren digitalmente los sellos, es recomendable fotografiar tanto el anverso como el reverso.
10. Matasellos y uso postal
Si el sello fue utilizado, identifica la localidad, fecha y tipo de cancelación. Observa también si el matasellos es claro y coherente con la época de la emisión.
Algunas cancelaciones especiales, ferroviarias, marítimas, aéreas, militares o conmemorativas pueden aumentar el interés histórico de una pieza.
Sin embargo, también existen matasellos falsos o añadidos posteriormente para hacer parecer usado un sello nuevo o aumentar artificialmente su valor.
Cuando el sello permanece adherido a un sobre, deben estudiarse además la tarifa, el destino, las marcas de tránsito y las fechas de salida y llegada. No lo separes hasta evaluar todo el conjunto.
Catálogos, herramientas digitales y orientación especializada
Los catálogos organizan las emisiones, asignan números y describen sus principales diferencias. Scott, Michel, Yvert et Tellier y Stanley Gibbons utilizan numeraciones propias. Por esta razón, no basta con anotar un número: debe indicarse también el catálogo utilizado.
Para las emisiones contemporáneas, el sistema WNS de la Unión Postal Universal reúne información suministrada directamente por las administraciones postales. Su aplicación móvil permite fotografiar una pieza y compararla con una base de datos que contiene más de 120,000 sellos verificados.
Esta herramienta puede facilitar la identificación inicial, pero no sustituye un catálogo especializado ni constituye, por sí sola, un certificado de autenticidad del ejemplar físico.
En la República Dominicana, también resulta conveniente acercarse a la Sociedad Filatélica Dominicana Inc., institución que agrupa a coleccionistas y estudiosos de la filatelia nacional. La experiencia de sus miembros puede ayudar a contrastar identificaciones, conocer emisiones dominicanas, intercambiar información y recibir orientación sobre piezas que presenten sobreimpresiones, variaciones o dudas de procedencia.
El conocimiento compartido por las sociedades filatélicas continúa siendo un complemento importante de los catálogos y herramientas digitales.
Ejercicio práctico
Selecciona cinco sellos diferentes y prepara una ficha para cada uno con los diez datos explicados:
1. País o territorio.
2. Valor facial y moneda.
3. Motivo y propósito.
4. Fecha de emisión.
5. Diseño e inscripciones.
6. Técnica de impresión.
7. Papel y filigrana.
8. Dentado.
9. Goma y reverso.
10. Matasellos o uso postal.
Marca como “pendiente” toda información que no puedas confirmar y anota la fuente consultada. El objetivo del ejercicio no es adivinar, sino aprender a distinguir entre lo que has observado y aquello que ha sido debidamente comprobado.
En la próxima entrega conoceremos las diferencias entre una colección por país, una colección temática y un proyecto de historia postal.
Por Fahd Y. Jacobo










