El caso reaviva el debate sobre el uso de la fuerza y la rendición de cuentas en la Policía Nacional
Un cabo de la Policía Nacional cumple tres meses de prisión preventiva por un incidente que dejó a una mujer herida y a un joven delivery muerto siete días después de recibir un disparo en el cuello, en Santo Domingo Este. El caso pone en el centro del debate la actuación policial y la exigencia de justicia.
El hecho ocurrió el pasado 1 de septiembre en la intersección de la autopista de San Isidro con la calle Italia, en el municipio Santo Domingo Este, cuando el cabo Andrés Miguel Montero Montero supuestamente cruzó el semáforo en rojo y chocó a Aristomeli Jiménez, de 49 años, quien perdió el conocimiento.
Según el testimonio de Elsa Pérez Amador, hermana de Joel, varios motoristas que presenciaron el accidente, entre ellos su hermano, quien trabajaba como delivery para un minimarket cercano, siguieron al agente para reclamarle por lo ocurrido con la mujer. Cuando el policía intentó retirarse en la motocicleta en la que transitaba, se le salió la cadena. Entonces, según Elsa, le dijo ‘por chivato’ y le disparó a Joel en el cuello.
El joven fue trasladado a un centro médico, donde permaneció siete días en cuidados intensivos hasta que falleció. Deja en la orfandad a un niño de seis años. ‘Yo solo quiero justicia, que le dicten 40 años por eso. Estoy buscando todas las pruebas. Si él chocó a la señora, debió pararse y hacerse responsable, no hacerle daño a los demás’, expresó Elsa. La madre de Joel no ha podido conciliar el sueño desde la pérdida.
Aristomeli Jiménez, quien resultó herida en el tórax, la cabeza y un ojo, relató que fue atropellada cuando intentaba cruzar la calle y que el cabo habría cruzado el semáforo en rojo. El pasado 11 de septiembre, la Fiscalía de Santo Domingo Este dictó tres meses de prisión preventiva contra Andrés Miguel Montero Montero. La próxima audiencia está pautada para inicio de diciembre.











