El analista político advierte sobre el costo de no respaldar las medidas frente a la incertidumbre global
El Dr. Carlos Gabriel García cuestionó que el PRM no haya activado sus organismos de dirección para respaldar las medidas económicas del Gobierno ante la tensión geopolítica en Medio Oriente. Advirtió que el silencio oficialista concentra el debate en el ministro de Hacienda y aumenta el riesgo político.
El abogado, politólogo y experto en Gestión de Comunicación Política y Electoral, Dr. Carlos Gabriel García, cuestionó que el Partido Revolucionario Moderno (PRM) no haya activado sus principales organismos de dirección para respaldar públicamente las medidas económicas adoptadas por el Gobierno frente al complejo escenario internacional. A través de una publicación difundida este domingo en su cuenta de X, el también asesor político y exvicecanciller sostuvo que las disposiciones anunciadas constituyen una respuesta necesaria ante los riesgos económicos derivados de la incertidumbre global.
García afirmó que las medidas, denominadas por sectores de la oposición como una reforma fiscal y definidas por el Gobierno como medidas anticrisis, representan un costo político menor frente a los efectos que podría generar un eventual proceso inflacionario en el país. Según explicó, la creciente tensión geopolítica en Medio Oriente, sumada a la volatilidad de los mercados internacionales, obliga a las autoridades a tomar decisiones preventivas para proteger la estabilidad económica nacional.
El exvicecanciller señaló que la historia política dominicana demuestra que las crisis económicas mal gestionadas suelen tener consecuencias profundas tanto para la población como para los gobiernos. En ese sentido, recordó los efectos del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en 1983 y la crisis bancaria de 2003, episodios que provocaron severas turbulencias económicas y afectaron políticamente a las administraciones de turno. A su juicio, esos antecedentes evidencian que las autoridades cuentan actualmente con un margen de maniobra muy limitado para cometer errores en materia económica.
Uno de los aspectos centrales de su análisis fue la ausencia de una estrategia política más visible por parte del partido oficialista para respaldar las medidas anunciadas por el Gobierno. Carlos Gabriel expresó sorpresa porque el PRM no haya convocado sus organismos de dirección para asumir una posición institucional de apoyo, permitiendo que el debate público se concentre casi exclusivamente en la figura del ministro de Hacienda, Magín Díaz. Consideró que una mayor participación de la estructura partidaria habría contribuido a explicar mejor el alcance de las decisiones adoptadas y a compartir el costo político de las medidas con toda la organización oficialista.












