Cuestionan vigas y modelo STAAD; caso marca tendencia en justicia y seguridad estructural en RD.
El juicio por el colapso del techo de la discoteca Jet Set, que enlutó al país con 236 muertos, vivió este miércoles un punto de quiebre: la defensa de los propietarios cuestionó el peritaje estructural del ingeniero Leonardo de Jesús Reyes Madera, abriendo un debate sobre la fiabilidad de las pruebas técnicas en casos de gran repercusión nacional.
En el contrainterrogatorio, el abogado Jorge Luis Polanco confrontó al perito del Ministerio Público con presuntas diferencias entre las vigas registradas en el levantamiento físico y las representadas en el modelo digital del programa STAAD. La defensa argumenta que estas inconsistencias podrían alterar los resultados del análisis estructural presentado ante el tribunal.
El caso ha captado la atención nacional no solo por la magnitud de la tragedia, sino por el precedente que sentará en la forma en que los tribunales dominicanos evalúan evidencia técnica en demandas de alto perfil. La defensa insiste en que las incompatibilidades deben ser resueltas antes de valorar la prueba, un aspecto que podría influir en futuros juicios sobre responsabilidad civil y penal.
El tenso intercambio, marcado por objeciones constantes, refleja la presión sobre un proceso que sigue de cerca la diáspora dominicana y organismos internacionales, dado el impacto del colapso en la industria del entretenimiento. Polanco, visiblemente enfático, exclamó: ‘¡Aquí se reproduce la verdad!’, subrayando la necesidad de transparencia técnica.
El ingeniero Reyes Madera, testigo clave del Ministerio Público, ha comparecido para explicar los aspectos estructurales del inmueble. Mientras el tribunal delibera sobre la validez del peritaje, el país observa cómo se define un caso que podría redefinir los estándares de seguridad en discotecas y espacios públicos, y la rendición de cuentas en la justicia dominicana.









