
Tribunal acoge teoría fiscal de que la tragedia era prevenible y cambia la calificación jurídica
La justicia dominicana dio un paso significativo este viernes al variar la calificación de homicidio involuntario a homicidio voluntario y golpes y heridas voluntarios por dolo eventual en el caso del desplome de la discoteca Jet Set, atribuido a Antonio y Maribel Espaillat, tras acoger la solicitud de las víctimas.
El juez Franni González, de la Cuarta Sala Penal del Distrito Nacional, consideró que los imputados conocían el deterioro del techo y recibieron advertencias serias y documentadas sobre los riesgos antes del colapso, por lo que pudieron evitar la tragedia y no lo hicieron. La decisión se fundamenta en que el hecho no fue un simple accidente imprevisible.
En su motivación, el magistrado destacó que las informaciones sobre el peligro fueron comunicadas por Manuel Jiménez y Gregorio Adamés antes del 28 de marzo, y que los responsables tenían control sobre la estructura. ‘El tribunal no verifica una conducta irrelevante del derecho penal, sino una conducta relevante’, afirmó González al rechazar que se trate solo de negligencia.
Este cambio de calificación jurídica podría tener implicaciones más allá del caso, al establecer un estándar sobre la responsabilidad de propietarios y administradores de espacios públicos ante riesgos conocidos. El dolo eventual implica que, aunque no se buscó el resultado, se asumió el riesgo, lo que eleva la gravedad penal de la conducta.
El proceso judicial continúa y se espera que marque un precedente en la forma en que los tribunales dominicanos abordan casos de desastres en establecimientos comerciales, así como en la protección de los derechos de las víctimas y sus familias.









