La audiencia de este lunes decidirá si los propietarios enfrentan un juicio de fondo por la tragedia
El sistema de justicia dominicano tiene este lunes una cita clave con el caso de la colapsada discoteca Jet Set. Los familiares de las 236 víctimas mortales y más de 180 heridos exigen la condena máxima contra los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, dueños del establecimiento, en una audiencia que definirá si el caso avanza a juicio de fondo o si los imputados reciben un auto de no ha lugar.
La expectativa nacional e internacional rodea la decisión del juez Reymundo Mejía, quien deberá pronunciarse sobre la solicitud del Ministerio Público y la posible aplicación de la figura del dolo eventual, clave para la imputación. Los familiares, representados por Simón Bolívar Soto, padre de una de las víctimas, insistieron en que no descansarán hasta obtener una condena ejemplar.
“El techo de la justicia que exigimos no se derrumbará ni nos aplastará debido a la presión que ejercen sectores que protegen a los asesinos de nuestras víctimas. Continuaremos firmes en esta exigencia de justicia. Y, como diría el filósofo romano Séneca, no hay cosa más parecida a la injusticia que una justicia tardía”, declaró Soto a la prensa.
El caso, que conmocionó al país y tuvo repercusión en la diáspora dominicana, se remonta al 8 de abril de 2025, cuando la discoteca Jet Set colapsó durante un concierto, dejando un saldo de 236 fallecidos y más de 180 heridos. La jornada de este lunes incluyó una oración previa a la audiencia, dirigida por la diputada Lidia Pérez, hermana del fallecido merenguero Rubby Pérez.
Si el fallo es desfavorable a las pretensiones de los querellantes, estos anunciaron que apelarán y mantendrán el proceso. La decisión judicial marcará un precedente para la rendición de cuentas por tragedias en espacios públicos y para la confianza en el sistema de justicia.










