Un pulso por la producción nacional y las compras del Estado
La Confederación Dominicana de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Codopyme) rechazó la participación de grandes compañías e importadores en los programas de utilería escolar del Inabie, en un movimiento que redefine la lucha por la protección de la industria local frente a la competencia extranjera.
En un contexto donde las economías de la región buscan fortalecer sus cadenas de valor, la postura de Codopyme, liderada por Fernando Pinales, coloca en el centro del debate nacional la necesidad de proteger a las Mipymes dominicanas. La entidad denunció que la entrada de importadores y grandes empresas a los programas del Inabie afectaría la producción nacional y los miles de empleos que dependen de estos contratos.
Pinales recordó que el programa de utilería escolar nació en 2012 por una iniciativa de Codopyme, y que desde entonces el Inabie opera con presupuesto independiente, separado del Ministerio de Educación (Minerd), con el propósito de apoyar a las Mipymes. En la actualidad, más del 90% de los proveedores del Inabie son Mipymes, unas 2,500 empresas que generan más de 30,000 empleos directos, según datos de la organización.
El dirigente empresarial cuestionó que sectores que ya participan en otros programas y ventas del Estado pretendan acaparar también este espacio. «Vemos cómo sectores que quieren todo, todos los programas, todas las ventas que realiza el Estado, lo quieren para ese producto nada más», expresó, en referencia a la presión de grandes corporaciones por ingresar a un negocio que mueve millones de pesos en uniformes, calzados y mochilas escolares.
La posición de Codopyme se da en un momento en que el gobierno dominicano impulsa políticas de compras públicas para estimular la economía interna, y en que la diáspora y los organismos internacionales observan cómo el país equilibra la apertura comercial con la protección de su tejido empresarial. La decisión sobre Inabie podría sentar un precedente para otros programas estatales.
A pesar del conflicto, Codopyme valoró la apertura al diálogo del Inabie, que aceptó la creación de una comisión técnica para revisar las reclamaciones de los oferentes y estableció un período de espera de 10 días para buscar soluciones. Este acercamiento sugiere que, más allá de las diferencias, ambas partes buscan un equilibrio que garantice la transparencia y la sostenibilidad de un programa clave para la educación y el empleo en el país.











