La tragedia de 236 muertos expone fallas estructurales y falta de regulación en la construcción dominicana
El director de ONESVIE, Leonardo de Jesús Reyes Madera, testificó que el techo de la discoteca Jet Set colapsó por una sobrecarga acumulada de hasta 650 libras por metro cuadrado, muy por encima de las 220 libras máximas establecidas por normativa. El caso, que dejó 236 fallecidos, ha puesto en el centro del debate nacional la necesidad de revisar las políticas de mantenimiento y uso de espacios públicos.
Durante el juicio contra los propietarios del establecimiento, el perito explicó que la losa postensada del techo, originalmente diseñada para una sala de cine, fue modificada con capas de mortero de hasta 37.5 centímetros, aumentando el peso de 160 a más de 650 libras por metro cuadrado. Además, se instalaron 17 equipos y estructuras entre 2011 y 2025, según imágenes satelitales.
Reyes Madera señaló que la normativa establece una carga viva máxima de 100 kilogramos (220 libras) por metro cuadrado, pero la acumulación de cargas superó con creces ese límite. El informe pericial descartó que fenómenos atmosféricos hayan contribuido al desplome, tras consultar a la ONESVIE con la Oficina Nacional de Meteorología.
El caso Jet Set se ha convertido en un referente internacional sobre los riesgos de la falta de supervisión en edificaciones adaptadas para otros usos. Expertos en ingeniería estructural han señalado que la tragedia evidencia debilidades en los códigos de construcción y en la fiscalización de locales de entretenimiento, un tema que también preocupa a la diáspora dominicana que sigue los acontecimientos desde el exterior.
El juicio contra Antonio y Maribel Espaillat continúa, y el testimonio del perito refuerza la teoría del Ministerio Público sobre la responsabilidad de los propietarios. Mientras tanto, organizaciones de ingenieros y arquitectos han pedido al gobierno que actualice las normativas y realice inspecciones periódicas en estructuras similares en todo el país.










