Celso Juan Marranzini dice que déficit comercial de US$5,000 millones permite negociar importaciones
El presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), Celso Juan Marranzini, considera que el alto déficit comercial de República Dominicana con Estados Unidos abre espacio para el diálogo sobre las importaciones de arroz estadounidense, en el contexto del DR-Cafta.
Marranzini recordó que Estados Unidos y el país firmaron el DR-Cafta basados en una negociación. “Y como en toda negociación, cada parte tiene que ceder, siempre y cuando se llegue a un acuerdo que convenga a todos. Y creo que así es que debemos verlo como país. Y esa es hasta ahora la forma que el gobierno lo ha orientado y ha manejado la situación de la forma adecuada. Siempre dentro del marco de un diálogo con otro principal socio comercial y, obviamente, esa relación especial que tenemos con los Estados Unidos”, dijo.
El dirigente empresarial respondió una pregunta del director Miguel Franjul en el Desayuno de sobre la petición de Estados Unidos para que el gobierno derogue el decreto 693-24, que limita las importaciones de arroz estadounidense como forma de seguir protegiendo la producción arrocera local mediante imposiciones arancelarias.
Marranzini señaló que República Dominicana tiene un déficit con Estados Unidos de más de US$5,000 millones, y que la oferta exportable dominicana complementa la cadena de valor en ese mercado, lo cual explica que no está orientada a desplazar empleos, ni empresas americanas, ni a sus productores. Añadió que tradicionalmente el país políticamente ha demostrado que es un aliado incondicional de Estados Unidos, por lo que lo lógico es trabajar en conjunto en el “nearshoring”, en fortalecer el comercio, la inversión y la generación de empleo, para lo cual el libre comercio es clave.
El presidente del Conep defendió el decreto que limita las importaciones de arroz y adujo que la clave está en aumentar la productividad en el campo y fortalecer la seguridad alimentaria. Destacó la importancia de tener una industria arrocera fuerte que impacta la economía de más de 14 provincias y que en la pandemia el país pudo depender de la producción y aumentar la resiliencia local. “Hay que ver los otros rubros, cuál de ellos hay que fortalecerlo, porque definitivamente la productividad en el campo es algo que debe seguirse avanzando para que la seguridad alimentaria cada vez sea más robusta y más resiliente. Y hay que darle también respuesta a la demanda de un mercado turístico de crecimiento”, dijo. Marranzini asistió al Desayuno de en compañía del vicepresidente ejecutivo César Dargam, el gerente de comunicaciones Waskar Ortiz y la directora de comunicaciones, Alba Nely Familia, donde habló de varios temas, incluyendo la preocupación del empresariado sobre el impacto del nuevo Código Penal en la persona jurídica. Las negociaciones del DR-Cafta contemplaron mantener hasta el 2025 de forma gradual las preferencias arancelarias de ocho productos agrícolas convenidos en la Rectificación Técnica del Acuerdo General de Aranceles y Comercio (GATT), ante la Organización Mundial del Comercio (OMC), entre ellos el arroz. En 2024, a un año de vencer el DR-Cafta, el gobierno dominicano atendió presiones del sector arrocero nacional que 25 años después todavía no estaba preparado para la entrada de importaciones.











