El favorito esloveno cae a 32 km de meta y deja la ronda española sin dueño claro
El ciclista francés Bryan Coquard se impuso al esprint en la octava etapa de la Vuelta a España, una jornada que pasará a la historia por el abandono de Tadej Pogacar tras una caída, lo que coloca al español Enric Mas al frente de la clasificación general.
La octava etapa de la Vuelta a España vivió un giro dramático cuando el esloveno Tadej Pogacar, gran favorito al título y ganador de tres etapas en la primera semana, sufrió una caída a 32 kilómetros de la meta. Las imágenes mostraron heridas sangrantes en el hombro y la ceja izquierdos. Pogacar intentó reanudar la marcha, pero el dolor se lo impidió y fue evacuado en ambulancia.
El pelotón redujo el ritmo durante varios kilómetros a la espera de noticias sobre el líder. Al confirmarse su abandono, los equipos de los velocistas prepararon la llegada masiva. En la recta final se produjo otra caída, y finalmente Bryan Coquard (Cofidis) se alzó con la victoria, su primera en una gran vuelta de tres semanas, por delante del danés Mads Pedersen y el belga Jordi Meeus.
El abandono de Pogacar, que llevaba más de tres minutos y medio de ventaja sobre sus perseguidores en la general, transforma por completo el panorama de la Vuelta. El español Enric Mas asume el liderato, pero la carrera queda abierta a múltiples aspirantes.
Para la afición internacional, el desenlace de esta etapa cambia las expectativas de la ronda española y abre un debate sobre la fortuna y los riesgos del ciclismo de élite. La Vuelta continúa y la lucha por el maillot rojo se intensifica.









