El hijo mayor de Jair Bolsonaro pierde ventaja y evidencia sus vínculos con milicias
El senador y candidato presidencial del Partido Liberal, Flávio Bolsonaro, fracasó este domingo en su intento de devolver el poder a su familia en Brasil, cuatro años después del golpe frustrado de su padre, Jair Bolsonaro.
Flávio Bolsonaro, de 45 años y nacido en Resende (Río de Janeiro), vio desvanecerse la ventaja de dos puntos porcentuales que había obtenido en la primera vuelta, luego de una campaña de la izquierda centrada en deconstruir su imagen. En tres semanas, salieron a la luz las numerosas sospechas de corrupción que lo persiguen desde el inicio de su carrera política.
La estrategia opositora también expuso su lado más radical en seguridad y generó temor por sus planes económicos de profundo recorte del gasto público, desmontando la etiqueta de ‘Bolsonaro moderado’. Su trayectoria incluye estrechos vínculos con las ‘milicias’, organizaciones criminales formadas por policías corruptos que controlan favelas en Río de Janeiro mediante violencia y extorsión.
En política exterior, aspiraba a alinear a Brasil con Estados Unidos de Donald Trump y reconstruir lazos con la Argentina de Javier Milei, cuya prédica libertaria inspiraba sus planes de reducción de impuestos y ajuste fiscal. En lo ambiental, niega el cambio climático y prometía flexibilizar restricciones a los terratenientes en la Amazonía.
Heredó el eslogan ‘Dios, patria, familia’ y le sumó la ‘libertad’ de Milei. Abogado, fue diputado regional en Río de Janeiro en 2003 y senador desde 2018. Desde el año pasado, con su padre condenado a 27 años de prisión y su hermano Eduardo refugiado en Estados Unidos, se convirtió en el portavoz familiar. La decisión de su candidatura, anunciada en diciembre, sorprendió a la derecha por las dudas sobre su viabilidad.











