Guerra con Irán y bloqueo de Ormuz disparan crudo un 19 % y diésel a máximo histórico
La administración Trump evalúa usar la Ley de Producción para la Defensa para flexibilizar regulaciones en refinerías y aumentar producción en Venezuela, en medio de una crisis de suministro que dispara los precios del petróleo y el diésel a niveles récord.
La Casa Blanca estudia medidas para aumentar la capacidad de refinación de petróleo en Estados Unidos en los próximos seis meses, ante el alza de los precios del crudo y las advertencias de ejecutivos del sector sobre una creciente crisis de suministro. El asesor de Energía, Jarrod Agen, anunció este martes en las reuniones del G20 sobre Energía en Houston (Texas) que evalúan recurrir a la Ley de Producción para la Defensa (DPA) para flexibilizar regulaciones e impulsar inversiones a corto plazo.
Agen señaló a CNBC que ‘el problema al que nos enfrentamos a nivel global es la capacidad de refinación’ y que las instalaciones estadounidenses operan prácticamente al límite. Datos de la EIA indican que las refinerías operaron al 97,8 % de su capacidad en la semana terminada el 4 de septiembre. Construir nuevas refinerías requiere mucho tiempo, por lo que se estudian inversiones para mejorar infraestructura y almacenamiento existente.
La crisis se agrava por la guerra con Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz. El precio del petróleo de referencia en EE. UU. ha subido alrededor de un 19 % en tres semanas, hasta rondar los 101 dólares por barril. El diésel alcanzó un máximo histórico de 6,06 dólares por galón. Las reservas comerciales de petróleo cayeron en 391.000 barriles, hasta 424,1 millones, según la EIA.
El consejero delegado de Chevron, Mike Wirth, advirtió que las medidas previas ‘ya han agotado su efecto’ y el sistema no tiene el mismo margen de maniobra. Mientras, la Casa Blanca busca aumentar la producción petrolera en Venezuela, cuya delegación participa en Houston en actividades paralelas al G20 y mantiene conversaciones con la industria estadounidense.










