Falta de infraestructura y violencia en Haití fuerzan uso de almacenes dominicanos; DGA anuncia más personal y vigilancia
El director de Aduanas, Nelson Arroyo, reveló que la crisis de seguridad en Haití ha llevado a que mercancías con destino a ese país se guarden en almacenes privados dominicanos, complicando la trazabilidad y avivando el debate sobre posibles desvíos hacia el mercado local.
En un contexto de violencia e inestabilidad en Haití, el director general de Aduanas (DGA), Nelson Arroyo, admitió que almacenes privados en República Dominicana han sido utilizados para recibir mercancías que llegan bajo el régimen de tránsito internacional con destino final al vecino país. La falta de infraestructura en la frontera y las dificultades de las navieras para operar directamente en Haití han convertido a estos recintos en puntos de paso obligados.
Arroyo, durante una entrevista en el programa ‘Hoy Mismo’, reconoció que la coexistencia de productos de exportación dominicana y mercancías extranjeras en tránsito en un mismo almacén dificulta el control. ‘Mantener un control sobre eso no es fácil’, afirmó, admitiendo que la cadena de custodia ‘pudo en un momento debilitarse’. Esta situación ha generado suspicacias sobre un posible desvío de mercancías hacia supermercados locales, aunque el funcionario lo niega con datos.
El funcionario reveló que este año se han movilizado alrededor de 3,900 contenedores hacia Haití, un 50% más que en el mismo período del año anterior, lo que refleja un incremento del comercio a pesar de la crisis. Para responder a las denuncias, la DGA reforzará la cadena de custodia y aumentará el personal de celadores y aforadores, encargados de supervisar las operaciones y el movimiento de las cargas.
Sobre las acusaciones de que mercancías en tránsito terminan en supermercados dominicanos mediante reempaques de marca blanca, Arroyo argumentó que si eso ocurriera, las importaciones regulares de esos comercios disminuirían. Por el contrario, citó un aumento del 14% en los contenedores importados por supermercados y un crecimiento de las recaudaciones de 2% a 15%, lo que a su juicio desmiente una evasión fiscal multimillonaria.
El tema cobra relevancia internacional por el impacto de la crisis haitiana en la logística regional y la presión sobre República Dominicana como punto de tránsito. Mientras la comunidad internacional observa, la DGA busca equilibrar el flujo comercial con la transparencia, en un escenario donde la diáspora y los socios comerciales exigen garantías.










