La propuesta de reforma ortográfica de términos taínos reaviva el análisis sobre préstamos lingüísticos en el español
El comunicador Huchi Lora propone una reforma ortográfica y fonética de los términos taínos en español. Un especialista responde que el taíno no se habla en el país y que estas palabras son préstamos adaptados.
En un audovisual titulado «La muda obligada a hablar taíno», Huchi Lora propone una reforma ortográfica y fonética de los términos taínos de la lengua española. La iniciativa ha suscitado un debate sobre la identidad lingüística dominicana.
Un lingüista, con respeto a Huchi Lora, puntualiza que en la República Dominicana no se habla taíno. Un puñado de voces de lenguas indígenas antillanas, no solo del taíno, permanecen en el español desde hace más de quinientos años, incorporadas y adaptadas. Esto no es extraordinario: muchas palabras proceden de otros idiomas sin que por ello los hablemos.
El experto ilustra con ejemplos: no hablamos árabe por azúcar o almohada, ni griego por teatro o bodega, ni francés por menú o jamón, ni náhualt por aguacate, tomate o guacamole, ni italiano por fachada o balcón, ni alemán por guerra o blanco, ni inglés por béisbol. La adopción conlleva adaptación; las palabras se acomodan, se acotejan, se hacen nuestras.
La Ortografía de la lengua española señala que los préstamos son una de las principales vías de ampliación del léxico. Las voces de las lenguas indígenas antillanas tienen un marchamo especial de identidad por su antigüedad y porque cubrieron lagunas léxicas. El taíno sobrevive solo como herencia léxica en el español.












