
Martín y Márquez, separados por dos puntos, compiten en el adiós del circuito australiano
El Mundial de MotoGP afronta su decimoctava cita en Phillip Island, que dirá adiós tras casi tres décadas, con Jorge Martín y Marc Márquez empatados en una lucha por el título que se decide al rojo vivo.
La temporada 2025 de MotoGP entra en su recta final con el Gran Premio de Australia, que se disputa este fin de semana en el circuito de Phillip Island. A falta de cinco carreras, Jorge Martín (Aprilia) lidera el campeonato con 355 puntos, solo dos más que Marc Márquez (Ducati), en un duelo que promete emociones hasta la última bandera. El italiano Marco Bezzecchi, compañero de Martín, es tercero a 46 puntos tras su victoria en Indonesia.
Phillip Island, uno de los circuitos más bellos y queridos por los pilotos, se despide de MotoGP después de haber albergado Grandes Premios desde 1997. Su contrato expiraba este año y, aunque se buscó trasladar la prueba a Albert Park (Melbourne), el estado de Victoria se mantuvo firme en conservar la carrera en la isla. Finalmente, Australia Meridional acogerá el Gran Premio durante seis años a partir de 2027 en Adelaida, que será el primer circuito urbano de MotoGP.
Marc Márquez, siete veces campeón de la categoría, declaró: «Phillip Island es un circuito extraordinario y correr ahí por última vez será emotivo. Es un circuito con un paisaje único, asombroso. Gané aquí una de mis primeras carreras con Ducati y estamos motivados para hacerlo bien». Por su parte, Jorge Martín, campeón en 2024, afirmó: «Llegamos a Australia con las diferencias entre posiciones de los pilotos muy ajustadas así que tenemos que seguir trabajando y tener fe en lo que está haciendo todo el mundo en Aprilia».
Raúl Fernández, ganador de la edición anterior tras las ausencias por lesión de Martín y Márquez, se mostró nostálgico: «Lloraré un poquito. No solo porque aquí conseguí mi primera victoria de MotoGP sino también porque siempre he disfrutado mucho viniendo a Phillip Island». La carrera de este domingo será la última oportunidad de ver a los pilotos de MotoGP en el icónico trazado australiano antes de su adiós.










