
El caso de Mon, de 68 años, expone la vulnerabilidad de los envejecientes y la violencia impredecible
El crimen de Juan José Almánzar (Mon), de 68 años, decapitado presuntamente por Nelfi Martínez, de 27, en Villa Mella, ha conmocionado a la comunidad de Mata San Juan y reavivado el debate sobre la seguridad de los adultos mayores en República Dominicana.
Una comunitaria identificada como doña Fefa relató que el hecho ocurrió cuando Almánzar se disponía a conversar con Martínez, a quien conoce desde niño. Según su versión, el joven lo esperó oculto y lo atacó por sorpresa después de que la víctima se sentara, tras terminar de desayunar.
Fefa describió a Mon como un hombre tranquilo con problemas en una pierna, sostenido económicamente por sus cuatro hijos. La esposa del occiso, que vivía sola con él, se encuentra devastada. La comunidad teme que Martínez, quien presuntamente también intentó agredir a otro vecino mayor, actúe contra más personas.
El presunto agresor habría llamado a otro vecino diciéndole ‘Venga, que ahora sigue usted’, y luego se acercó a un hijo de la víctima para decirle ‘Ven a ver cómo maté a Mon’. Estos detalles, aportados por la comunitaria, subrayan la saña del ataque y la indefensión de los residentes.
El caso ha generado consternación en Villa Mella y plantea interrogantes sobre los mecanismos de protección a los adultos mayores y la respuesta de las autoridades ante este tipo de violencia. La comunidad de Mata San Juan clama por justicia y por mayor seguridad.










