Fallo judicial por persecución vengativa
Un juez federal del distrito central de Tennessee desestimó este viernes la acusación por tráfico de personas que pesaba contra el salvadoreño Kilmar Ábrego García. El magistrado consideró que la acción legal emprendida por el Departamento de Justicia durante la administración de Donald Trump respondió a un ánimo de venganza.
En su decisión, el juez Waverly Crenshaw determinó que Ábrego García sufrió una persecución de carácter vindicativo y dirigida selectivamente contra su persona. Esta actuación, según el fallo, constituye una infracción a la Cláusula del Debido Proceso recogida en la Quinta Enmienda de la Constitución estadounidense.
Antecedentes del caso
Durante el proceso, la Fiscalía Federal llegó a proponer un pacto de admisión de culpabilidad que contemplaba el traslado del acusado hacia Costa Rica, considerado como un tercer país seguro. Sin embargo, el salvadoreño rechazó dicho acuerdo.
El juez Crenshaw ya había manifestado al inicio de las diligencias que la imputación podía interpretarse como una represalia ilegal por parte del Gobierno Trump, el cual catalogó repetidamente a Ábrego García como un criminal de alta peligrosidad.
Evidencias de un móvil vengativo
El fallo señala que la reactivación de un caso relacionado con una detención por tráfico ocurrida en 2022, sumada a las manifestaciones públicas del exvicefiscal general Todd Blanche y al monitoreo ejercido por el Departamento de Justicia para impulsar la formulación de cargos, contaminaron la investigación con una clara intención de represalia.
Ábrego García había escapado hacia Estados Unidos más de diez años atrás luego de sufrir amenazas de pandillas en su nación de origen. Residía en Maryland con su esposa estadounidense y sus tres hijos, donde trabajaba y llevaba una vida estable.
Deportación irregular y lucha migratoria
En marzo de 2025, el salvadoreño fue expulsado de territorio estadounidense debido a lo que las autoridades calificaron como un error administrativo. Esto ocurrió a pesar de que anteriormente un juez de inmigración había autorizado su permanencia al determinar que corría peligro si regresaba a El Salvador.
El caso de Ábrego García se ha convertido en un emblema de la resistencia frente a las políticas antiinmigratorias impulsadas por el exmandatario neoyorquino, siendo uno de los rostros más reconocidos en esta lucha.











