MICM y CECCOM desmantelan red de falsificación; país mantiene cero muertes por 4 años
Santo Domingo. Un operativo de inteligencia contra el comercio ilícito de bebidas alcohólicas en San Cristóbal resultó en el decomiso de 25,496 mercancías, reafirmando el compromiso del país con la salud pública y la protección de la propiedad intelectual.
El Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM), a través del Cuerpo Especializado de Control de Combustibles y Comercio de Mercancías (CECCOM) y la Mesa de Ilícitos, desmanteló una estructura clandestina de fabricación y distribución de bebidas alcohólicas premium adulteradas en el municipio de Yaguate, provincia San Cristóbal. El allanamiento, realizado en una edificación de tres niveles en la calle Primera del distrito municipal Doña Ana, se ejecutó tras meses de investigaciones que iniciaron en abril con la interceptación de un vehículo que transportaba 180 botellas de ron adulterado.
Las autoridades ocuparon mercancías ilícitas valoradas en RD$5,977,358.00, incluyendo 4,780 botellas de licor premium, 75 galones de alcohol puro, 27 garrafones de cinco galones, 1,363 botellas de 700 mililitros, tres galones de melaza, 1,542 botellas vacías, etiquetas falsas, precintos fiscales y 19,536 artículos diversos. También se incautó maquinaria industrial para mezclado y envasado, lo que demuestra la alta capacidad operativa de la red, que representaba una amenaza para la salud de los consumidores a nivel nacional.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Yayo Sanz Lovatón, subrayó que la República Dominicana ha logrado mantener bajo control las muertes por consumo de bebidas adulteradas durante más de cuatro años. “Continuaremos realizando las acciones necesarias para que la República Dominicana continúe sin registrar ni una sola muerte por el consumo de bebidas adulteradas, como se ha logrado ya por más de cuatro años”, declaró. Además, señaló que estos operativos contribuyen a que el país permanezca fuera de la Lista de Vigilancia del Informe Especial 301 de la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos (USTR), un indicador de cumplimiento en materia de propiedad intelectual.
La operación contó con el acompañamiento del Ministerio Público, a través de los fiscales Engers Reyna Manzueta, Wendy Martínez Garabito, Patricia Turbi y Aurelia, así como de Pro Consumidor. Este tipo de acciones se enmarca en una tendencia regional de endurecimiento contra el comercio ilícito y la falsificación, que afecta tanto a la economía formal como a la confianza de los consumidores. La diáspora dominicana, especialmente en Estados Unidos, sigue de cerca estos avances, que mejoran la imagen del país en los mercados internacionales.
El decomiso no solo protege la vida de los ciudadanos, sino que también envía un mensaje claro a las redes criminales: la República Dominicana está decidida a erradicar la producción y venta de alcohol adulterado. Las autoridades mantienen las investigaciones abiertas para identificar a los responsables y prevenir futuros focos de falsificación en otras provincias.












