Los peloteros afirman que no están pendientes a la prensa, y que se enfocan en su trabajo en el terreno de juego.
Sin embargo, en el caso de Rafael Devers , sus números son una interesante coincidencia.
Los días 16 y 17 de junio , varios reportes, entre los que estuvo el del analista Jon Heyman , dieron cuenta de que los Gigantes estaban en disposición de cambiar a Devers , que a la fecha bateaba .235, con nueve jonrones.
33 remolcadas, y OPS de .706 en 72 partidos, hasta el 14 de junio.
Si Devers se enteró o no sobre esos rumores, no está claro.
Lo que sí quedó evidenciado es que desde el 16 de junio pasado sus números comenzaron a mejorar dramáticamente.
En los 19 juegos siguientes batea para .294, ha pegado nueve cuadrangulares con 14 empujadas, tiene un OPS astronómico de 1.120, y su OPS+, que llegó a caer hasta 80, ha trepado a los 120.
Exactamente una semana después, el presidente de operaciones de béisbol, Buster Posey , dijo a MLB.com que los Gigantes tenían «todas las opciones sobre la mesa» y que se mantenían «abiertos hacia todo lo que pudiera mejorar el club».
San Francisco ( 38-53 ) está a 21 partidos del primer lugar del Oeste de la Nacional y a 11.5 juegos del último Wild Card.
Devers tiene garantizados 226 millones de dólares hasta 2033, pero a diferencia de otros contratos grandes del club como el de Willy Adames (155.7 millones hasta 2031) y Matt Chapman (115 millones hasta 2030), el oriundo de Samaná es transferible debido a la ausencia en su contrato de una cláusula de no cambio.
El lunes 3 de agosto vence el plazo para los cambios, y mientras tanto en sus últimos 19 juegos , Devers ha bajado su probabilidad de poncharse en un turno a un 18.8 % y ha subido su porcentaje de boletos obtenidos a un 12.2 %.
Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Católica Santo Domingo.
Es periodista especializado en deportes desde 1999..











