Las quejas de Acosta revelan una tendencia que desafía la modernización vial en RD
El senador Héctor Acosta ha encendido el debate nacional al criticar a la Digesett por reemplazar semáforos con agentes de tránsito, una medida que contradice la tendencia global hacia la automatización y la eficiencia tecnológica.
El senador Héctor Acosta tronó contra la intervención de las intersecciones por agentes de la Digesett para dirigir el tránsito en lugar de los semáforos. La decisión, que ha generado rechazo en diversos sectores, es vista como un paso atrás en la modernización del sistema vial dominicano, en un momento en que la tecnología avanza en todo el mundo.
Las críticas no solo provienen de Acosta: muchos ciudadanos y expertos en movilidad señalan que esta práctica dilapida recursos públicos y contradice las tendencias internacionales, donde las ciudades inteligentes optan por semáforos automatizados y sistemas de control de tráfico basados en datos, no en intervención manual.
La medida de la Digesett, que dirige Pascual Cruz Méndez, también impacta a la diáspora dominicana, que observa desde el exterior cómo el país enfrenta problemas de tránsito que podrían resolverse con tecnología. En un contexto regional donde República Dominicana aspira a ser líder en innovación, esta decisión parece fuera de lugar.
Acosta, al igual que otros legisladores y voces ciudadanas, exige que se escuche a quienes claman por eficiencia y transparencia. El senador se erige como la voz de los que no tienen voz, representando los intereses de los que aportan y trabajan por edificar una gran nación, pero la Digesett permanece inmutable.
El debate trasciende lo local: se trata de una tendencia global donde la tecnología debe ser aliada del desarrollo. Mientras el director de la Digesett no responda a las críticas, el país seguirá enfrentando un dilema entre el progreso y el estancamiento, con repercusiones en la competitividad y la calidad de vida de los dominicanos.











