La historia de una mujer que ha sido testigo y pilar de generaciones en su comunidad
En un acto íntimo en su residencia de Moca, Doña Fermina Cruz de Morel celebró sus 100 años de vida, acompañada de sus hijos, nietos y bisnietos, quienes destacaron su ejemplo de madre ejemplar y mujer de bien.
Doña Fermina Cruz de Morel alcanzó el siglo de vida y lo celebró en su residencia en Moca, ubicada cerca de la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en un emotivo encuentro familiar donde se resaltaron sus cualidades de madre ejemplar y mujer de bien.
Casada por más de 70 años con Ángel María Morel Maldonado (Viejo), Doña Fermina fue el pilar de una familia mocana formada en valores, integrada por Magaly, Alcersy, Damary, Nelsy, Diony, Belky, 14 nietos y 5 bisnietos. Su memoria lúcida le permitió compartir historias de su larga existencia.
Silverio Ferreiras, esposo de Belkys, una de sus hijas, y destacado empresario y ex alcalde de la localidad, expresó su gratitud a Dios por la dicha de acompañarla en estos cien años de vida. “Damos gracias a Dios por la dicha de acompañarla en estos cien años de vida”, manifestó.
Los presentes coincidieron en que Fermina es una mujer admirable, llena de energía, dedicación y vitalidad, cuyo espíritu joven y generoso ha dejado una huella imborrable en su familia y en su comunidad. Su trayectoria junto a Viejo Morel representa un legado invaluable de valores, esfuerzo, amor y dignidad para las presentes y futuras generaciones.









