Al menos 50 jóvenes de Haina habrían sido enviados a combatir tras engaños laborales
La marcha de familias de Haina que exigen la repatriación de sus parientes desde Rusia pone en evidencia un patrón de reclutamiento engañoso que afecta a decenas de dominicanos y plantea desafíos consulares y de seguridad para el Estado. El caso, que involucra al presidente Luis Abinader y al canciller Víctor -Ito- Bisonó, ocurre en medio del conflicto bélico entre Rusia y Ucrania.
Este lunes, familiares de jóvenes que viajaron a Rusia con propuestas de trabajo y que ahora están al frente de la guerra con Ucrania marcharon desde la entrada del sector Piedra Blanca, en Haina, provincia San Cristóbal, hasta la plazoleta Juan Pablo Duarte. Con el grito de «señor presidente, queremos respuestas», los manifestantes exigieron al presidente Luis Abinader y al canciller Víctor -Ito- Bisonó que gestionen el retorno de sus allegados a la República Dominicana.
El diputado Antonio Brito Rodríguez, representante de Haina por el Partido Fuerza del Pueblo (FP), afirmó que al menos 50 personas de esa comunidad abandonaron sus hogares tras recibir acuerdos de trabajo para desempeñarse como mecánicos, electricistas, soldadores y en otras áreas técnicas. Según el legislador, esas propuestas terminaron convirtiéndose en un engaño, pues los jóvenes habrían sido enviados al frente del conflicto bélico. Brito se sumó al reclamo para que las autoridades investiguen lo ocurrido y ofrezcan respuestas, y pidió el cierre de la Embajada de Rusia en el país.
Los manifestantes, entre ellos padres, hermanos y tíos, aseguraron llevar al menos dos meses sin ver a sus parientes desde que partieron a Rusia. Afirmaron que los jóvenes viajaron con los pasajes aéreos pagados, pero que al llegar a territorio ruso presuntamente les quitaron sus documentos, impidiéndoles regresar a sus hogares.
Orquídea Figuereo, madre de Yeudi Pérez Figuereo, de 27 años, contó que su hijo salió del país el 15 de agosto tras conseguir presuntamente a través de Facebook una oferta de trabajo en la construcción en Polonia. Relató que perdió contacto regular con él el pasado 24 de septiembre y que padece problemas de salud, por lo que pidió la intervención de las autoridades. Ana Brioso, otra madre, dijo que su hijo Juan Ramón Sánchez Brioso, de 39 años, partió hacia Rusia el 19 de agosto con un contrato de trabajo como mecánico.










