Demócratas y republicanos despliegan miles de observadores en un clima de desconfianza y señalamientos
A pocos días de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, demócratas, organismos de vigilancia y grupos alineados con los republicanos preparan una presencia masiva en las urnas, mientras el Departamento de Justicia despliega el mayor programa de monitoreo de su historia. El resultado podría ser inédito en la política moderna estadounidense.
La preocupación central es que el presidente Donald Trump aproveche los vastos recursos del gobierno federal para interferir en unos comicios que podrían lastrar sus dos últimos años en el cargo. El esfuerzo de protección electoral en la izquierda incluye decenas de miles de observadores, que se encontrarán con el mayor programa de monitoreo del Departamento de Justicia y con observadores de grupos alineados con los republicanos.
La red demócrata incluye a organismos tradicionales de vigilancia del gobierno como Common Cause y la Unión Americana de Libertades Civiles, además de una avalancha de voluntarios reunidos por partidos demócratas estatales, líderes del Congreso, grupos activistas nacionales y organizaciones enfocadas en proteger la democracia. El Comité Nacional Demócrata creó una unidad de ciberseguridad sin precedentes, integrada por exfuncionarios de la CIA y el FBI, para monitorear y reportar desinformación en línea, incluidos los deepfakes de inteligencia artificial, señaló Jane Kleeb, vicepresidenta del CND.
Alcaldes demócratas, fiscales generales y secretarios de gobiernos estatales realizan ejercicios de simulación que recrean escenarios como un aumento de funcionarios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en lugares de votación o la incautación de boletas y equipos de votación. En el Capitolio, líderes demócratas han reunido un equipo legal que rivaliza con el de cualquier campaña presidencial. “Nunca habíamos hecho esto”, comentó Kleeb sobre los amplios esfuerzos del partido, pero “nunca habíamos tenido que lidiar con que el presidente de Estados Unidos diga que podría incautar boletas, desplegar agentes del ICE fuera de los centros de votación y otros tipos de amenazas directas al proceso de votación”.
El Departamento de Justicia ya presentó demandas en California y Alaska que podrían afectar el conteo o la certificación de boletas. Mientras Trump continúa haciendo acusaciones falsas de fraude electoral, funcionarios del gobierno y militares han dicho que no tienen planes de desplegar agentes de inmigración o efectivos castrenses en los centros de votación. La portavoz de la Casa Blanca, Lauren Bis, culpó a “demócratas radicales” de crear temores sobre la seguridad electoral al negarse a promulgar requisitos de identificación de votantes y otras medidas respaldadas por los republicanos. “El presidente Trump ha hecho más que cualquier otro presidente para garantizar que tengamos elecciones libres y justas”, afirmó Bis. Decenas de miles de voluntarios capacitados para observar: los partidos demócratas estatales han capacitado a unos 10,000 voluntarios, según estimaciones, para observar los centros de votación y denunciar actividades sospechosas por parte de agentes federales, y Common Cause ha capacitado a aproximadamente 16,000 voluntarios más para vigilar.











