Es el mismo y que todos estamos respirando.
Que, en los extremos de la vida, puede convertirse en una catástrofe.
En este ambiente, si el niño o el envejeciente se infectan con el , el (Covid-19), el (VRS) o el neumococo, no solo se enferman.
Se complican y mueren.
Trabajando para del aire que respiramos, respetando y cuidando el medio ambiente y haciendo hincapié en para los que hay vacunas eficaces y seguras.
Para detener el y el , objetivos del para el 2030 hemos hecho muy poco.
Y nos tiene sin cuidado el daño que le seguimos produciendo a la , favoreciendo la animales y vegetales, para que e incluso por conocer salten de otras especies a infectar a la especie humana.
Por millones de años un tipo de murciélago que ha sido el portador del en el , lo más que este virus había ocasionado a su huésped es una especie de resfriado común.
Pero, una vez que el virus es molestado en su equilibrio natural y abandona su huésped portador y salta a la especie humana, se convierte en un.
Los pueblos que nos jactamos de haber «avanzado» tenemos la clave para y defendernos de los virus y bacterias que nos amenazan: dejando de ser unos intrusos, dejando a la y.
y a los animales y , que los tienen.
Cuidando todo lo que es vida y al planeta, que, si bien no es propiedad exclusiva de nadie, debe ser el hogar en el que niños, jóvenes y envejecientes podamos respirar , para vivir más y mejor..











