El liderato azulgrana y el regreso de Mourinho marcan un duelo de alcance global
Barcelona y Real Madrid protagonizan este domingo en el Camp Nou un clásico con sabor a definición: el equipo azulgrana busca ampliar su ventaja de seis puntos en LaLiga, mientras el Madrid de Mourinho llega en racha y con la ausencia de Vinícius como factor táctico.
El Barcelona, líder de LaLiga, recibe este domingo al Real Madrid en el Camp Nou con la oportunidad de perder de vista a su eterno rival, tercero en la tabla y a seis puntos. Los azulgranas llegan tras su primera derrota de la temporada frente al PSG en la Champions, mientras el Real Madrid ha ganado cuatro partidos consecutivos y mostró su mejor cara desde la llegada de José Mourinho el pasado verano boreal en la victoria 4-1 sobre el Leipzig en la Liga de Campeones.
El técnico del Barça, Hansi Flick, afirmó este viernes que espera «un equipo con mucha confianza» en referencia al rival. Pese a todo, el Barcelona sigue perfilándose como favorito con Raphinha de nuevo en forma y el joven extremo Lamine Yamal en estado de gracia. La campaña pasada, el Madrid ganó el primer enfrentamiento, pero la airada reacción de Vinícius al ser sustituido dinamitó la nueva era de Xabi Alonso; el técnico vasco fue destituido poco más de dos meses después y su sustituto, Álvaro Arbeloa, no pudo evitar que el Madrid encadenara su segunda temporada consecutiva sin grandes títulos, mientras el Barça revalidó LaLiga.
Para el domingo, Vinícius, cuyo rendimiento está siendo escaso, está sancionado y su ausencia podría ayudar a Mourinho en la confección del once. El luso ha alineado en gran medida a todas sus estrellas cuando ha podido, pese a la dificultad de trazar un plan de juego coherente y equilibrar ataque y defensa. El joven Yan Diomande, fichado a precio de oro, aporta más en defensa y empieza a encontrar su mejor cara en ataque, lo que significa que el marfileño podría estar contra el Barça. Otra opción sería añadir un centrocampista más para tratar de desarticular el fluido juego azulgrana de Flick, una estrategia muy propia de Mourinho, aunque el PSG demostró que al Barça se le gana más fácilmente atacando. Mourinho insistió este sábado en que para el clásico «no existe la confianza» y que «en los clásicos creo que lo que has hecho antes no tiene ninguna influencia».
El Barcelona tiene sus propios problemas, entre ellos sus bajas en defensa: Eric García, Andreas Christensen y Jules Koundé están lesionados, este último descartado por Flick este sábado, y tampoco puede contar con el lesionado Dani Olmo en el centro del campo. Además, el gigante catalán encajó cuatro goles contra el PSG y demostró que aún no ha resuelto su fragilidad atrás, algo recurrente en la era Flick, en parte debido a su defensa adelantada. «Tendremos que defender mucho mejor de lo que lo hicimos en París. Eso es lo que hemos estado comentando hoy y espero poder demostrarlo mañana», dijo Flick este sábado. La buena noticia para el Barcelona es que sigue teniendo el toque de Midas: todo lo convierte en gol. Ha marcado al menos dos tantos en todos los partidos de esta temporada.











