Siniestralidad sobre 100% durante dos años sin diagnóstico ni intervención pública
La siniestralidad de Senasa superó el 100% en 2023 y 2024, según datos de la Superintendencia de Salud, mientras informes clave permanecieron ocultos y el Presidente negó un déficit en junio de 2025.
La Superintendencia de Salud y Riesgos Laborales (Sisalril) reportó que la siniestralidad de Senasa fue de 102.3% en 2023 y 105.6% en 2024. En el régimen subsidiado, la cifra llegó a 108% en 2023, 110.76% en 2024 y más de 130% hasta mayo de 2025. Estos números, que miden el pago por cada 100 pesos recibidos, son una luz roja que admite múltiples lecturas, desde cápita insuficiente hasta facturación irregular.
A pesar de que la Sisalril conocía el deterioro, no publicó un diagnóstico ni una intervención capaz de detenerlo. En diciembre de 2021, la Cámara de Cuentas emitió una opinión adversa sobre los estados financieros de Senasa, con 4,211 millones de pesos en observaciones. El informe, fechado el 15 de diciembre de 2021, no se hizo público hasta octubre de 2025, cuatro años después.
Entre junio de 2023 y diciembre de 2024, la Superintendencia envió cinco oficios de alerta a Senasa por incumplimiento de pagos, ninguno de los cuales se hizo público. Desde septiembre de 2024, el Colegio Médico y las clínicas denunciaban atrasos en los pagos a médicos. El lunes 30 de junio de 2025, el Presidente negó un déficit en LA Semanal con la Prensa: «No hay un déficit, se necesita un aporte extra del Estado como lo estamos haciendo».
La contradicción es evidente: una aseguradora que necesita un aporte extraordinario del Estado para cerrar el año está describiendo un déficit. La discusión no era sobre el tamaño del número, sino sobre la falta de transparencia y acción pública. Hay un proceso judicial abierto con diez personas imputadas, siete en prisión preventiva, pero lo que se cuenta aquí no es el fraude, sino lo que pasó mientras ocurrían los hechos que hoy investiga el Ministerio Público.










