Fenómeno con 69% de probabilidad de récord; afectará clima mundial, según científicos
Un trío de huracanes activos en el Pacífico, impulsados por un El Niño de intensidad histórica, marca una tendencia climática global que podría influir en y en la diáspora dominicana en Estados Unidos.
La temporada de huracanes en el Pacífico ha alcanzado un nivel inusual: tres tormentas con nombre de huracán (Karina, Lowell y Marie) navegan simultáneamente, un evento que la climatóloga Julia Cole, de la Universidad de Michigan, califica como ‘definitivamente raro de observar’. Este fenómeno es alimentado por aguas oceánicas calentadas por un episodio de El Niño que, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), tiene un 69% de probabilidades de convertirse en el más intenso jamás registrado.
Para República Dominicana, este evento no es solo una curiosidad lejana. El Niño altera los patrones climáticos en todo el planeta, y suele experimentar cambios en la temporada de lluvias y en la formación de huracanes en el Atlántico. Los dominicanos en la diáspora, especialmente en Florida y la costa este de EE.UU., deben estar atentos a las marejadas y condiciones peligrosas que pueden generarse en el Pacífico, aunque el impacto directo en la región es indirecto.
El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. (NHC) informó que Lowell se encontraba a unos 710 kilómetros al sur de Hilo, Hawái, y que sus marejadas afectarán partes de las islas en los próximos días. Este tipo de eventos, que ya ocurrió en 2015 con una sucesión de cuatro ciclones, evidencia una tendencia de mayor actividad ciclónica vinculada al calentamiento global, aunque los científicos no se ponen de acuerdo sobre si el cambio climático fortalece directamente a El Niño.
El Niño, que se produce cada dos a siete años, debilita los vientos alisios y permite que aguas cálidas del Pacífico occidental se desplacen hacia el este, generando tormentas. Las consecuencias se sienten a nivel global: climas más cálidos y secos en algunas regiones, y más húmedos en otras. Para República Dominicana, esto podría significar alteraciones en la agricultura, el turismo y la gestión de recursos hídricos, por lo que los organismos de protección civil deben monitorear los pronósticos internacionales.
La comunidad científica internacional, incluida la AFP, destaca que el cambio climático amplifica los efectos de El Niño, lo que convierte a este fenómeno en un indicador clave para entender las tendencias climáticas futuras. Para los dominicanos, tanto en la isla como en el exterior, la lección es que la preparación ante eventos extremos es cada vez más urgente.











