En su primera encíclica abordó la inteligencia artificial; ahora advierte sobre riesgos éticos globales
El papa León XIV inició este viernes una visita de cuatro días a Francia con una advertencia sobre los riesgos de ‘perder nuestra humanidad’ ante el avance de la inteligencia artificial y las ‘derivas’ de la ciencia, en un contexto de preocupación mundial por el desarrollo tecnológico sin control ético.
En su discurso en el Palacio del Elíseo, tras ser recibido por el presidente Emmanuel Macron y su esposa Brigitte, el pontífice instó a ‘formar las mentes en un discernimiento ético capaz de distinguir lo que es moralmente bueno’, para que el progreso tecnológico esté al servicio de la dignidad humana. Criticó prácticas como la gestación subrogada, la compra de órganos y la eutanasia, a la que llamó ‘oferta de muerte programada’, y las calificó como ‘derivas’ de la ciencia no guiadas por la conciencia.
El papa, que en mayo dedicó su primera encíclica, ‘Magnifica Humanitas’, a la IA, llamó a ‘desarmar’ esta tecnología para ‘impedirle el dominio sobre lo humano’. Macron, por su parte, abogó por establecer una ‘organización internacional’ para que los ‘modelos más avanzados’ de inteligencia artificial no terminen ‘en manos de unos pocos’. Esta es la primera visita oficial de un papa a Francia en 18 años, un país que ha hecho de la laicizad una de sus enseñas.
La visita, que moviliza un fuerte dispositivo de seguridad, incluye una vigilia con 80.000 jóvenes en el Estadio de Francia y una misa el sábado en los Campos Elíseos, donde se espera hasta un millón de personas. En noviembre, el pontífice viajará a Uruguay, Argentina y Perú, lo que refuerza su conexión con América Latina. La comunidad latinoamericana en París, incluida la Hermandad peruana de Cargadores del Señor de los Milagros, se ha organizado para recibirlo con ‘banderas, música y baile’.
Las advertencias del papa se producen en un momento en que la inteligencia artificial plantea desafíos regulatorios a nivel global. Su llamado a un discernimiento ético resuena especialmente en países que buscan adoptar estas tecnologías sin sacrificar derechos fundamentales, y su postura sobre la eutanasia y la gestación subrogada genera debate en naciones que han avanzado en legislaciones sobre estos temas.









