La autocrítica llega al vestuario blanco mientras el Barcelona brilla con Raphina
El Real Madrid enfrenta un momento crítico tras la derrota en el derbi y la falta de juego colectivo, mientras el Barcelona destaca con un Raphina imparable. El parón de selecciones llega en medio de la polémica arbitral y las dudas en el equipo blanco.
El fútbol de clubes se detiene por dos semanas debido al parón de selecciones, un periodo en el que las selecciones nacionales tendrán compromisos oficiales y amistosos. La selección dominicana jugará pasado mañana en Santiago contra Nicaragua, un partido relevante para los seguidores del país caribeño.
En la liga española, el Real Madrid atraviesa una situación preocupante. El derbi del domingo dejó en evidencia la ausencia de juego colectivo y, a pesar de los errores arbitrales que pudieron cambiar el partido (las entradas del Cuti y del coreano Lee eran de expulsión), el equipo acumula dos derrotas en el inicio de curso. La dupla Valverde-Tchouaméni ofrece contención, pero no creatividad, y la falta de un sustituto para Kroos, dos años después de su retiro, sigue siendo un problema sin resolver.
Por contraste, el Barcelona, con un Raphina en un momento excepcional (siete goles en siete partidos y doce en total), ha resuelto con autoridad partidos adversos, como el del Sevilla, donde remontó con tres goles del brasileño. La apuesta de Flick ante la salida de Lewandowski y la no llegada de Julián ha dado resultados sobresalientes.
El Real Madrid y su afición deben hacer una autocrítica urgente, dejar de lado las excusas arbitrales y trabajar con los recursos disponibles para revertir la situación, ya que la dinámica de vestuario tóxico podría prolongar la sequía de títulos. Este deporte, a menudo, refleja en el campo las consecuencias de las decisiones tomadas.











