Javier Bardem y Victoria Luengo protagonizan un filme sobre lazos rotos y memoria histórica
El director español Rodrigo Sorogoyen vuelve a explorar la familia en ‘El ser querido’, un drama protagonizado por Javier Bardem y Victoria Luengo que entrelaza la relación entre un padre y su hija con una reflexión sobre las herencias del colonialismo español en Marruecos.
La película, estrenada en 2026, sigue a Esteban Martínez, un director de cine consagrado cuyo prestigio convive con un pasado de excesos y violencia, y a su hija Emilia, una actriz en horas bajas a la que no ve desde hace más de trece años. Esteban le ofrece el papel principal de su próximo proyecto, una película titulada ‘Desierto’, ambientada en el Sáhara de la década de 1930, con el pretexto de ayudarla a relanzar su estancada carrera y desenterrar viejas heridas.
Sorogoyen recurre otra vez a su poética de la familia para sumarse a la tendencia actual de dramas que adoptan el metacine como accesorio narrativo para hablar sobre lazos rotos, como ocurre en ‘Valor sentimental’ (Trier, 2025). El filme examina la culpa, el perdón y la herida paternofilial con actuaciones sobrias de Bardem y Luengo, aunque su narrativa es particularmente irregular.
El guion debilita el desarrollo de los personajes al mantener sus acciones bajo una rutina de situaciones reiterativas y diálogos expositivos sobre el pasado. Las conversaciones entre Esteban y Emilia para reparar el daño causado por su irresponsabilidad paternal se presentan como un estudio paternofilial marcado por el abandono, el patriarcado, la dificultad de perdonar y la imposibilidad de un relato compartido.
El vínculo entre padre e hija funciona también como un paralelismo que interroga las herencias del colonialismo impuestas por los españoles sobre los pueblos marroquíes, donde la película dentro de la película sirve de memoria histórica para desplazar el conflicto hacia un subtexto sobre crisis no resueltas y subjetividades subordinadas con las corrientes migratorias del presente. Este planteamiento resulta demasiado rebuscado para algunos críticos.












