El inicio del año escolar 2026-2027 vuelve a poner la educación en el centro de la conversación nacional. Es importante que las escuelas estén en condiciones, que los maestros reciban apoyo y que los estudiantes recuperen cualquier día de docencia perdido.
Pero abrir las puertas de los planteles no garantiza, por sí solo, una mejor educación. También hace falta abrir espacios para aprender fuera del aula: en la casa, en la comunidad, en los medios y en las redes sociales. Cada mensaje que recibimos puede convertirse en una oportunidad para preguntar, comparar y pensar.
En un país que se maneja entre “pelótica y política”, esa práctica es todavía más necesaria. Educarse hoy significa aprender contenidos, pero también desarrollar criterio para no dejarse arrastrar por rumores, promesas o manipulaciones. Hagamos de este año escolar una meta mayor: estudiar, sí, pero también aprender a pensar con independencia.
Por Néstor Estévez












