Este jueves 20 de agosto, después de siete días de búsqueda entre toneladas de concreto y estructuras retorcidas, los equipos de emergencia lograron recuperar el cuerpo de , una e influencer de 30 años que permanecía atrapada en el primer piso del edificio Vanessa, en Cali.
Su extracción cerró una de las operaciones más complejas desarrolladas durante la emergencia provocada por el terremoto.
Para llegar hasta ella, los rescatistas tuvieron que avanzar de manera milimétrica entre los restos de la edificación y retirar estructuras que, por su peso y ubicación, impedían el acceso al punto donde estaba la joven.
, de acuerdo con los equipos del Cuerpo de Bomberos de Cali.
A esto se sumaban vigas y otros elementos de gran tamaño que obligaron a recurrir a maquinaria pesada.
El procedimiento demandó la utilización de , mientras los equipos vigilaban permanentemente las condiciones del lugar para evitar que las maniobras generaran desplazamientos adicionales.
La operación para recuperar a Catalina avanzó durante la noche y terminó aproximadamente a las 4:30 de la mañana.
Los equipos debieron trabajar bajo condiciones especialmente difíciles, tanto por la cantidad de material acumulado como por la necesidad de proteger las edificaciones que permanecen en pie alrededor del Vanessa.
En el lugar participaron y rescatistas del , quienes apoyaron las labores de búsqueda y extracción.
Los equipos israelíes salieron inicialmente del sitio alrededor de las 5 de la mañana y posteriormente regresaron para realizar una última inspección entre las ruinas.
Con esa revisión se buscó confirmar que no quedaran personas pendientes de localizar.
Catalina fue la última víctima recuperada del edificio Vanessa.
Su cuerpo se convirtió así en el punto final de una operación de , durante los cuales los organismos de emergencia trabajaron de manera ininterrumpida para localizar a las personas que habían quedado atrapadas después del colapso.
Con la extracción de la DJ e influencer, las autoridades completaron la recuperación de que permanecían entre los escombros de la estructura.
Entre las víctimas también había.
El balance resume la dimensión de la tragedia en este punto de Cali, pero también el nivel de dificultad que enfrentaron los equipos para acceder a zonas en las que las estructuras se habían convertido en una masa compacta de concreto, acero y elementos de construcción.
Uno de los principales desafíos estuvo en el peso de los materiales.
Pero los rescatistas también debieron enfrentar condiciones sanitarias complejas.
El paso de varios días hizo que algunos de los cuerpos presentaran , por lo que las labores de extracción debieron realizarse con protocolos especiales.
Cada movimiento de una viga o una losa implicaba además una evaluación previa para evitar que los trabajos pudieran afectar las construcciones cercanas.
En particular, , debido a la posibilidad de que las labores realizadas en el Vanessa pudieran comprometer su estabilidad.
También fue necesario mantener vigilancia sobre el , ubicado en diagonal a la estructura colapsada.
Por eso, mientras los equipos buscaban a las víctimas, también debían garantizar que una nueva inestabilidad no provocara otro accidente.
La extracción de Catalina Ortiz tiene ahora una dimensión distinta dentro de la emergencia.
Durante siete días, los organismos de rescate concentraron esfuerzos en llegar hasta las personas atrapadas, mientras familiares permanecían a la espera de noticias.
En su caso, , y esa condición obligó a prolongar la operación hasta la madrugada de este jueves.
La utilización de las grúas permitió levantar progresivamente las estructuras que impedían llegar hasta ella.
La recuperación del cuerpo cerró esa fase del operativo.
Pero para las autoridades, a.
Con los 22 cuerpos recuperados, el trabajo cambia de naturaleza.
El espacio donde estuvo el edificio Vanessa quedó convertido , y las autoridades deben comenzar ahora una nueva etapa que incluye el retiro del material, la evaluación de las construcciones que permanecen alrededor y la definición de las condiciones necesarias para recuperar el sector.
La calle continúa cerrada mientras avanzan estas labores.
La responsabilidad de la atención del área quedará principalmente en manos de la , mientras los equipos especializados de búsqueda y rescate se retiran progresivamente para atender otros puntos afectados de la ciudad.
Para las familias, sin embargo, el cierre de la operación tiene otro significado.
Ahora comienza una etapa diferente: la del duelo, la recuperación del sector y la memoria de quienes quedaron bajo una de las edificaciones más golpeadas por el terremoto en Cali..










