No es la falta de carriles la causa de nuestros accidentes de tránsito y en consecuencia los muertos, heridos y lesionados ocasionales o permanentes.
El promedio más alto de los accidentados se produce justo en las vías en que disponemos de mayor cantidad de carriles para transitar.
Como, por ejemplo, la autovía del Este y la autopista Duarte.
No hay dudas de que el factor más determinante de esa tragedia, que nos coloca en la segunda posición a nivel mundial de más accidentes de tránsito, es humano.
La temeridad con que conducimos, la falta de cortesía y de prudencia.
El exceso de velocidad y los rebases imprudentes.
Sumemos a eso el uso de consumo de alcohol, presumiendo que incluso manejamos mejor..










