Crónica personal ilumina las redes de apoyo en la República Dominicana de los años cincuenta
Un relato de memorias revela cómo una familia dominicana sobrevivió a la persecución política mediante una red de parientes y amigos que facilitaron su movilidad y protección.
La narración, escrita en primera persona, evoca la infancia de una mujer cuyo padre fue encarcelado en ‘La Victoria’ tras el magnicidio. Su madre, de 33 años, quedó a cargo de cuatro hijos y recurrió a su propia madre y a sus hermanas y cuñados para sostener a la familia.
El testimonio destaca la figura de Miguel Cocco Pastoriza y de los tíos Queco (Francisco Rainieri Franceschini) y Venecia (Marranzini Lepore), quienes apoyaron en los viajes entre Puerto Plata, Santo Domingo y Puerto Rico, y en gestiones migratorias y comerciales.
La autora describe la casa de su abuela paterna, Antonio Imbert Barrera, como un espacio de encuentro para los Rainieri Marranzini, y menciona la relación con Frank Rainieri, entonces novio de su hermana mayor, así como las anécdotas de doña Blanca y de Alfonsina y Camilo Suero Moquete.
El relato concluye con un episodio en el que Luis Manuel, el mayor de los hermanos, influyó para salvar un Mazda cuando un pagaré estaba por ejecutarse, lo que ilustra la vigencia de estos lazos familiares a lo largo de las décadas.











