Luego de una lucha que inició a finales de enero del presente año, marcada por protestas, denuncias públicas y una amplia cobertura en los medios de comunicación, el Centro de Capacitación para Ciegos (Cecapci) logró obtener un nuevo local para continuar ofreciendo sus servicios.
La institución se vio obligada a abandonar su antigua sede debido al avanzado deterioro de su infraestructura, situación que dejó sin atención a cientos de personas con discapacidad visual de Santiago y otras provincias de la región Norte.
Tras concretarse el traslado, la institución informó que ya tiene alrededor de tres semanas ofreciendo el servicio de psicología en sus nuevas instalaciones y que, a principios de agosto, retomará de manera gradual la totalidad de sus programas, entre ellos las terapias, la enseñanza de braille, informática, orientación y movilidad, así como los demás servicios dirigidos a niños, jóvenes y adultos con discapacidad visual.
La directora del centro, Ana García, explicó que una empresa constructora realizó aproximadamente el 40% de las adecuaciones inicialmente previstas.
Sin embargo falta el 60% por completar para que el centro tenga la mejoras necesarias para el funcionamiento integral del centro.
García anunció, en una rueda de prensa realizada con el propósito de anunciar la adquisición del nuevo local, que el ministerio de educación les otorgó este espacio con un contrato de alquiler de cuatro años renovable.
La directora del centro del centro manifestó su entusiasmo por contar con un espacio donde podrán continuar brindando atención a las personas con discapacidad visual y con trastorno del espectro autista.
Con respecto a los integrantes del centro que reciben capacitación, también expresaron su agradecimiento y alegría por volver a tener un espacio disponible para seguir aprendiendo.
“Esta es nuestra segunda casa, estamos todos contentos”, expresó Junior Núñez, quien agradeció a todas las personas y entidades que aportaron de una una u otra forma para que Cecapci volviera a su funcionamiento independiente ya que, mientras no tenían un local propio debían brindar sus servíos en otras instituciones amigas.
Otro de los miembros del centro Abraham Vidal, también expresó su emoción por el logro de poder obtener un espacio para seguir obteniendo atención.
“Para nosotros este es un centro con mucha valía, aquí nos educan y nos insertan a nivel laboral”, expresó Vidal.
Recordemos que este centro cerró temporalmente sus operaciones a finales de enero, luego de que evaluaciones técnicas determinaran que el edificio donde funcionaba presentaba un grave deterioro estructural, con columnas agrietadas y riesgo de colapso, lo que obligó al desalojo de la edificación por razones de seguridad..











