La psicoterapeuta Laurie Peña fuente externa Exagerar el cariño, prohibir el uso de vestimentas, controlar las llamadas a amigos y familiares y frenar salidas a parques o visitas, no son “señales de amor”.
Pero sí podrían ser indicios de que a tu lado tienes un potencial agresor y eso debe alertar al compañero o compañera.
De este modo lo explica la psicoterapeuta Laurie Peña que considera necesario un cambio en la educación de niñas y niños desde el hogar, donde los ejemplos, negativos o positivos inciden en la formación del individuo, porque el potencial feminicida “aísla a su víctima” para tener absoluto control.
“El enamoramiento es hermoso.
Es un proceso de conocimiento.
El amor es una decisión a la que le ponemos sentimiento.
Si ese novio comienza por querer controlar la ropa que tus usas, las llamadas que haces o que recibes, las salidas con amigos o familiares, desde ese momento se vislumbran un potencial agresor.
Eso no es amor”, aseguró la especialista durante una entrevista en el programa Al punto vespertino conducido por Ramón Garcia y Tomás Aquino Mendez por Ahora TV canal 3.
La especialista insiste que en el enamoramiento, hay expresiones que “parecen” de amor sincero, pero van acompañadas de restricciones constantes, de prohibiciones , que deben ser asumidas como señales que deben despertar a las parejas, hombres o mujeres, para darse cuenta de que tiene a su lado un potencial agresor.
La psicoterapeuta comenta que aunque las mujeres son las que son agredidas en mayor proporción , también los hombres sufren agresiones , aunque no acuden a buscar ayuda en su mayoría por temor a las burlas y los cuestionamientos de amigos o familiares.
Por esta razón, peña consideró muy lamentable lo que está sucediendo en la sociedad con la cantidad de mujeres asesinadas por parejas o ex parejas y no se vislumbran soluciones que se extiendan en el tiempo.
Dice no entender cómo es que una mujer va a una fiscalía a buscar ayuda, denuncia maltratos y persecuciones, pero se le deja salir sola hasta su vivienda o su vehículo, como sucedió con Esmeralda Moronta , lo que facilitó su asesinato.
Para la psicoterapeuta Laurie Peña es contradictorio que mientras la mujer maltratada acude a las citas con las autoridades, su agresor no va a causa ni es detenido, lo que provoca reenvíos constantes, que van cansando a la denunciante, que finalmente abandono el proceso y se expone a convertirse en víctima “que es lo que ha pasado en muchos casos”.
“Se resaltan las casas de acogida y eso no es malo.
Estas deben ser algo provisional.
El problema es que cuando una mujer, como Esmeralda, con su propia empresa, tiene sus hijos y deuda por miles de pesos, es muy difícil inducirla a quedarse en una casa de acogida, dejando lo todo atrás, cuando debe ser su verdugo el que tenga que aislarse de la sociedad”, enfatizó Peña.
Asimismo la psicoterapeuta llama a hombres y mujeres que se sientan maltratados a denunciar los hechos ante las autoridades y de su lado las autoridades deben responder con actuaciones oportunas y eficaces para frenar la creciente ola de feminicidios que alarman al país.
“Siempre vamos a necesitar ayuda.
Por eso hay que pedirla, para que alguien nos ayude a resolver el problema que nos afecta” aseguró.
En el hogar La psicoterapeuta ve en la educación hogareña un aliciente para el futuro agresor de mujeres, debido a que acciones que se observan allí pueden llevarlo a creer que lo que ven allí es “lo adecuado y lo normal.
Por esa razón llama a los padres a mantener una conducta sana , un comportamiento comprensivo y de entendimiento en el hogar, para que la formación de sus hijos no se base en conductas anormales e irrespetuosas.
“Es cierto que mamá y papá como humanos que son, tienen situaciones.
Entre las personas siempre suceden cosas, pero deben tener comportamiento que no lleven a los hijos a entender que es lo correcto o que puedan llevar a sus futuros hogares” afirmó.
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