La confirmación de armas orbitales reaviva la tensión con Rusia y China
Estados Unidos confirmó por primera vez el despliegue de armas en el espacio, una revelación que marca un giro en la política de defensa global y profundiza la carrera armamentista orbital en un contexto de creciente rivalidad entre potencias.
El secretario de la Fuerza Aérea, Troy Meink, anunció en la Conferencia de Ciberseguridad Aérea y Espacial en Maryland que Estados Unidos ha desplegado ‘armas de control espacial en órbita capaces de defender a la Fuerza Conjunta frente a acciones hostiles de adversarios’. No detalló cuáles eran las armas, cómo funcionan ni si apuntaban a objetos en el espacio o en la Tierra.
La revelación se produce tras años de advertencias sobre las capacidades espaciales de Rusia y China. En 2024, el gobierno de Joe Biden anunció que Rusia desarrollaba un arma nuclear basada en el espacio, lo que desencadenó un debate renovado en la ONU. Ese mismo año, Rusia vetó una resolución conjunta de Estados Unidos y Japón que instaba a no desarrollar ni desplegar armas en el espacio. Previamente, Estados Unidos había advertido que Rusia desarrollaba un arma antisatélite orbital, aunque la Casa Blanca indicó que el peligro no era inminente.
El gobierno de Donald Trump ha puesto un énfasis creciente en el espacio: creó la Fuerza Espacial en 2019 y en su segundo mandato anunció el sistema de defensa antimisiles ‘Cúpula Dorada’, que incluye planes para colocar armas en el espacio. Trump dijo el año pasado que esperaba que estuviera ‘plenamente operativo antes del final’ de su mandato, en enero de 2029, con capacidad de interceptar misiles ‘incluso si son lanzados desde el espacio’. También ordenó al Pentágono avanzar con interceptores basados en el espacio mediante una orden ejecutiva.
Meink también señaló que la Fuerza Aérea incorpora más sistemas autónomos y pronosticó que el servicio será ‘radicalmente diferente’ para 2032, con drones de ataque de un solo uso reemplazando a la artillería como ‘principal instrumento letal’. La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que solo los componentes espaciales de la Cúpula Dorada podrían costar hasta 542,000 millones de dólares en los próximos 20 años. La confirmación de armas orbitales marca un hito en la militarización del espacio y plantea interrogantes sobre el futuro de los tratados internacionales.












