El pronunciamiento del mandatario profundiza la tensión institucional a semanas de los comicios de mitad de mandato
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, escaló este martes su enfrentamiento con la Corte Suprema al cuestionar a los magistrados que rechazaron su intento de restringir el voto por correo postal para las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre. La arremetida, difundida en redes sociales, marca un nuevo capítulo en la pugna entre el Ejecutivo y el máximo tribunal estadounidense, con implicaciones para el proceso electoral y la política migratoria.
El presidente Donald Trump caminó desde el helicóptero presidencial Marine One, justo afuera de la Casa Blanca, el domingo 13 de septiembre de 2026, en Washington. La controversia se desató luego de que la Corte Suprema dictaminara a última hora del lunes, mediante una orden de emergencia, que las restricciones impulsadas por la administración probablemente perderán en los tribunales, al menos para las elecciones de este año.
La administración Trump intentó de última hora que el Servicio Postal desempeñara un papel central a la hora de decidir quién podría recibir una boleta electoral por correo. Sin embargo, funcionarios electorales estatales argumentaron que no había tiempo suficiente para implementar los cambios para los comicios del 3 de noviembre, y señalaron que sus sistemas ya eran seguros y precisos.
En una extensa publicación en redes sociales el martes, Trump escribió: “La incapacidad y falta de voluntad de la Corte para hacer lo correcto por nuestro país quedará registrada, de una manera muy negativa, en los anales de la Historia”. Asimismo, afirmó que “esta Corte Suprema es intimidada y presionada por la Izquierda Radical para tomar decisiones que han hecho retroceder a Estados Unidos al menos cien años”.
Los jueces Neil Gorsuch, Amy Coney Barrett y Brett Kavanaugh, nominados por Trump en su primer mandato, fallaron en su contra el lunes. “Estas no son las personas a las que entrevisté para servir en la Corte Suprema de Estados Unidos; son apenas una sombra de lo que eran originalmente”, expresó el mandatario, y agregó que el tribunal “le está costando a Estados Unidos billones de dólares con fallos sorprendentemente malos, de una magnitud tal que no será fácil que nuestro país pueda recuperarse o sanar”.











