
Investigación en fosa volcánica submarina replantea la evolución en dos etapas
Un análisis geoquímico de fósiles hallados en una fosa volcánica submarina en Gabón, publicado en Precambrian Research, concluye que la vida compleja en la Tierra comenzó hace 2,100 millones de años, 1,500 millones antes de lo estimado hasta ahora.
El hallazgo, liderado por el investigador de ciencias de la tierra de la universidad galesa de Cardiff Ernest Chi Fru, se basa en el análisis de microorganismos complejos contenidos en piedras fósiles de gran tamaño, de unos 17 centímetros, encontrados en una fosa volcánica submarina cercana a la ciudad de Franceville, en la costa atlántica de África Central.
Según los investigadores, la existencia de estas formas de vida es fruto de un episodio único de actividad volcánica submarina ocurrido tras la colisión de dos continentes, que dio lugar a una riqueza de nutrientes inusual en esa zona. Esa colisión habría incrementado las concentraciones de oxígeno y fósforo marino, dos ingredientes óptimos para la evolución de la vida, especialmente en la transición de organismos unicelulares simples a organismos complejos como animales y plantas, subraya Chi Fru.
«Creemos que los volcanes submarinos, que siguieron a la colisión, cortaron esta sección de agua del océano global para crear un mar interior marino poco profundo y rico en nutrientes», relata el investigador en un comunicado de la universidad de Cardiff. «En ese mar interior se creó un entorno en el que la fotosíntesis cianobacteriana fue abundante durante un período largo de tiempo, lo que llevó a la oxigenación del agua del mar local y a la generación recursos alimenticios para aumentar el tamaño de las vidas primitivas», apunta.
Los científicos consideran que la naturaleza cerrada de esta masa de agua, junto con las condiciones hostiles que existieron más allá de sus límites durante miles de millones de años después, impidió que estas enigmáticas formas de vida se propagaran y afianzaran a nivel mundial. El estudio sugiere una evolución en dos etapas de la vida compleja en la Tierra: un primer episodio ocurrido en este espacio en concreto hace 2,100 millones de años, y un segundo, tras un aumento de los niveles de oxígeno atmosférico, unos 1,500 millones de años después; mientras que el primer intento fracasó en su propagación, el segundo dio lugar a la biodiversidad animal que hoy conocemos.







