EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO. – El consultor y estratega político mexicano Luis Rubén Maldonado, consideró este viernes que República Dominicana enfrenta el reto de modernizar la administración de sus gobiernos locales, colocando a las personas y la calidad de los servicios en el centro de las políticas públicas.
Maldonado, doble ganador de los Napolitan Awards y reconocido en 2025 entre los 100 profesionales más influyentes de la comunicación política en Latinoamérica, sostuvo que la modernización municipal no debe limitarse a la incorporación de tecnología o inteligencia artificial.
“A veces podemos facilitar. Un municipio moderno es un municipio más humano”, afirmó el especialista durante una entrevista el programa “Agenda del Pueblo” transmitido por la plataforma digital de “El Nuevo Diario TV”, en la que abordó temas relacionados con la gestión municipal, la comunicación política y las políticas públicas.
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El consultor en política explicó que un gobierno local verdaderamente moderno debe comenzar por mejorar la atención al ciudadano, las condiciones laborales de sus empleados y la comunicación interna de la institución.
“Cuando tú vas a la ventanilla y te atienden con mala cara, te vas con mala cara y te vas con el alcalde, no con la ventanilla”, expresó Maldonado, al destacar que la calidad del servicio que recibe la ciudadanía también depende del ambiente en que trabajan los servidores municipales.
La gestión comienza después de ganar las elecciones
El estratega señaló que uno de los principales errores de los candidatos y dirigentes políticos en América Latina es considerar que el triunfo electoral representa el final del proceso.
Maldonado explicó que inmediatamente después de ganar una elección municipal, las nuevas autoridades deben comenzar a planificar su gestión, formar equipos de transición, evaluar las finanzas del ayuntamiento y determinar las áreas prioritarias de trabajo.
“Hay que formar equipo de transición, hay que ver quién va a seguir las carteras, hay que ver el estado de las finanzas, porque también tú recibes un municipio quebrado y olvídate, no vas a poder hacer las cosas”, indicó.
A su juicio, los programas de gobierno deben ser concretos y comprensibles para la población, en lugar de convertirse en extensos documentos cargados de propuestas que posteriormente resultan difíciles de ejecutar.
El consultor también resaltó que las autoridades deben prestar atención tanto a las grandes obras de infraestructura como a las políticas sociales.
República Dominicana tiene oportunidades y desafíos
Al referirse específicamente al modelo municipal dominicano, Maldonado consideró que la estructura territorial del país presenta características particulares que pueden favorecer una gestión más organizada, aunque también plantea desafíos que deberán ser atendidos en los próximos años.
Destacó que la condición insular de República Dominicana genera retos específicos en materia de movilidad, desarrollo territorial y aprovechamiento de los recursos vinculados al mar.
En ese contexto, planteó que uno de los grandes desafíos de cara a 2028 será avanzar hacia una gestión municipal más moderna, eficiente y cercana a la ciudadanía.
Maldonado insistió en que esa transformación no debe entenderse únicamente como una carrera por incorporar nuevas tecnologías, sino como un proceso para hacer más eficientes los servicios públicos y construir administraciones municipales más humanas.
La comunicación después de las elecciones
El especialista también puso énfasis en la importancia de diseñar una estrategia de comunicación desde el primer día de una gestión, pues, según explicó, la relación entre una autoridad y la ciudadanía no termina cuando concluye la campaña electoral.
Consideró necesario que los equipos de gobierno tengan una planificación clara sobre las prioridades, los proyectos y la manera en que serán comunicados a la población.
Luis Rubén Maldonado destacó la importancia del equilibrio personal de quienes asumen responsabilidades públicas. Advirtió que el desgaste de una campaña electoral, tanto ganada como perdida, puede tener efectos en las relaciones familiares y personales.











